Dones y talentos: 5 formas de sacarles partido

Dones y talentos: 5 formas de sacarles partido

Sacarle partido a tus dones y talentos no solo es algo que deberías hacer para sentirte feliz y realizada, es de hecho una forma de agradar a Dios y honrarlo. Lo sé, suena dramático, pero realmente lo es. Esconder tus dones y talentos entre excusas como “no tengo tiempo”, “no tengo dinero”, “fulana lo hace mejor que yo”, no solo te arrinconará en una vida sin propósito y brillo, te quitará la oportunidad de ser un canal de bendición para otros y de acercarlos a Jesús.

Dones y talentos: 5 formas de sacarles partido 1

Wow, ¡qué drástica, Laura! Sé que suena extremo, pero realmente es así, aunque me digas que tus dones o talentos no tienen nada que ver con predicar, evangelizar o cantar en una iglesia, estoy segura que eso que sabes hacer, eso que te hace latir el corazón, eso que te acelera el pulso, fue puesto allí por Dios para que bendijeras a otros.

Ahora bien, seguramente muchas de ustedes ya habrán leído sobre la parábola de los talentos, quizás es el escrito de la Biblia más popular sobre el tema y si no sería buen momento para que lo leyeras, pero hoy quiero hablares sobre otro pasaje que habló directamente en mi corazón en un tiempo donde lo único que hacía era quejarme y esconderme en excusas para no compartir con otras los dones y talentos que Dios me había dado.

Te doy de los dones y talentos que tengo

Se trata de una escena en la que Pedro y Juan se encontraban en la entrada de un reconocido templo, La Hermosa.  Justo allí estaba un mendigo que no podía caminar desde hace años y que, de manera religiosa,  pedía dinero  en la entrada de la iglesia cada día de su vida para subsistir. Un día como cualquier otro, este hombre se encontró con Pedro y le dijo: “Dame dinero”. A lo que él respondió: “No tengo ni plata ni oro, pero de lo que tengo te doy”.

¿Y adivinen qué? Pedro le dio mucho más que unas pocas monedas, le dio sanidad, le dio restauración, le dio un encuentro con Dios, le dio de lo mismo que Jesús había hecho por él.  ¿No te parece increíble?

Sí, sé lo que estás pensando: “Laura, yo apenas sé freír un huevo, no puedo ni quitarme una gripe, cómo voy curar a un enfermo”. Ahórrate las excusas, hay muchos ejemplos de talentos: cocinar, liderar, pintar, escribir, gerenciar, tejer, coser… ¡la lista es tan infinita como las formas que puedes bendecir a alguien con ello!

¿Pero cómo puedo bendecir a alguien haciendo pasteles, por ejemplo? Siendo una empresaria que pueda generar empleos para familias enteras.  ¿Cómo puedo ser de bendición escribiendo? Bueno, esta te la puedo responder con propiedad: compartiendo con otras a través de blogs, publicaciones en redes sociales, ebooks y un largo etcétera todo lo que Dios ya hizo por ti. Puedo pasar todo el día escribiendo ejemplos de talentos, pero creo que ya captaste la idea.

También te podría interesar:

Alcanzar tus sueños: Usa lo que tienes ahora para eso

Cómo ser una mujer que vive en salud financiera en 7 pasos

Qué son los talentos entonces

Por si te quedan dudas aún, quiero citarte qué son los talentos según la RAE:

  • Capacidad de atender
  • Capacidad para el desempeño de algo
  • Persona inteligente o apta para determinada ocupación

Vamos un poco más allá, qué son los dones

Echemos un vistazo también a lo que dice la RAE sobre los dones:

  • Dádiva, presente o regalo
  • Gracia espiritual o habilidad para hacer algo
  • Bien natural o sobre natural que tiene el cristiano, respecto a Dios, de quien lo recibe.

Así que sí, querida amiga, si Dios pensó que era buena idea regalarte esos dones y talentos, ¿quién eres tú para desestimarlos y esconderlos? Imagina que tu mejor amiga te regale una blusa y que nunca la uses, ¿cómo se sentiría? La gran ventaja es que no hay margen de error en Dios y él por nada del mundo tendría mal gusto.

Entonces, ¿cómo saco a la luz mis talentos ocultos?

  1. ¿Qué harías aún si nadie te paga por hacerlo?

¿Hay algo que te gusta y disfrutas tanto que lo harías aunque nadie te para un solo medio por hacerlo? Esa es una buena pista para encontrar con esos dones y talentos que Dios ya te dio y que confirmarán tu propósito.

2. No menosprecies tus pequeños comienzos

En Zacarías se encuentra esta pequeña frase que guarda una gran verdad: no menosprecies tus pequeños comienzos. Empieza con lo que tienes: solo tienes el mensaje y no la mega plataforma, empieza en tus redes sociales; solo tienes una batidora y no la megabatidora de mil velocidades para hacer tus postres, empieza con la que tienes. Empieza, que los talentos y dones atraen el resto de los recursos.

3. Identifica tus habilidades y talentos

¿Qué haces bien de forma natural y sostenida? ¿Qué has aprendido a hacer que se te da con bastante facilidad y disfrutas? Identifica esas habilidades que ellas dictarán la ruta a seguir.  Recuerda: tus talentos y dones confirman tu llamado.

Si tienes dudas, pregúntale a alguien que te conozca a profundidad sobre los dones y talentos que cree ver en ti.

4. Invierte en tus dones y talentos

Solo cuando inviertas en tus dones y talentos, verás la multiplicación de los recursos.  A medida que inviertas tiempo en tus dones y talentos, encontrarás otro tipo de recursos como dinero, alianzas, más tiempo y pare de contar. Dios muchas veces quiere verte creyendo en la visión para proveerte de todo lo demás que haga falta; sea un equipo de trabajo, dinero o contactos con las personas adecuadas.

5. Ponlo a servicio de Dios y de los otros

Puedes ser la mejor en lo que hagas, pero si eso no está puesto al servicio de los demás y de Dios será un desperdicio de tiempo. Los dones y talentos son chéveres por sí solos, pero cobran un sentido extraordinario y perdurable en el tiempo cuando tienen como objetivo bendecir la vida de otros y honrar a Dios.

Aquí te comparto un vídeo que te ayudará a profundizar un poco más en el tema:

 

Con cariño,

Laura.

 

 

 

 

 

Comparte este Artículo