Seis tips para aprender a escuchar la voz de Dios a través de Su Palabra

leer la biblia

En la actualidad, muchas personas son algo escépticas con respecto a “escuchar” la voz de Dios, incluso lo consideran una cosa del pasado o de la Biblia únicamente. Sin embargo, hoy en día también podemos escuchar la voz de Dios que nos habla y nos guía.

Primeramente, tenemos un manual de vida que es la palabra escrita: La Biblia. Dios dio hace muchísimos años a hombres sabios y dignos la posibilidad de plasmar los milagros y la historia del pueblo de Israel, así como los mensajes de Dios a sus hijos a través de pergaminos, tablas y cartas que, aunque fueron escritos en tiempos distintos, en conjunto conforman un conglomerado congruente y fiel a la historia y al carácter de Dios.

Comenzar a leer la Biblia es difícil, las primeras complicaciones aparecen cuando se asoman palabras desconocidas, o historias difíciles de entender considerando un contexto actual. Es por eso que, si deseas comenzar y no sabes cómo, o si lo has intentado, pero te rindes después del primer capítulo, puedo darte algunas recomendaciones para comenzar con buen pie y mantenerte animada a continuar.

1. Comienza con un corazón dispuesto

Antes de comenzar, lo primero que debes hacer es entregar en oración ese tiempo a Dios y asumir la mejor disposición de tu corazón para no solamente leer, sino escuchar con oído espiritual, meditar en la palabra e interpretarla para llevarla a la práctica. Puedes hacer una oración como esta:

“Dios, conoces el deseo que tengo de aprender de ti y escuchar tu voz. Por eso te entrego este tiempo, quiero leer tu palabra y que ella se vaya sembrando en mi corazón. Te pido me des entendimiento para poder tomar de cada lectura lo mejor, guardarlo en mi mente y recordarlo en el momento que más lo necesite. Amén”

2. Busca una versión fácil de entender

Hay muchas versiones con lenguajes más actuales que nos permiten entender mejor la secuencia de la lectura; incluso es bueno utilizar varias versiones para comparar desde distintas aristas los mismos versículos. Por mi parte, siempre leo Traducción Lenguaje Actual (TLA), Nueva Versión Internacional (NVI) o Palabra de Dios para Todos (PDT) las cuales son más comprensibles y, para iniciarte en la lectura bíblica, pueden llegar más a nuestro corazón.

Por supuesto, versiones tradicionales como Reina Valera tienen igual un impacto, sobre todo si tenemos años escuchando líderes o pastores recitando ciertos versículos que al final quedaron en nuestra memoria, por ello tienen un valor importante (ya están en nuestro corazón).

3. Comienza por los Evangelios

Mateo, Marcos, Lucas y Juan; cuatro apóstoles que relatan la historia de la venida de Jesús a nuestro mundo, las muchas enseñanzas que impartió durante su ministerio en la tierra y el sacrificio que hizo por toda la humanidad en la cruz. ¿Por qué comenzar por allí? Porque es la razón de toda nuestra existencia, es la cúspide de la Biblia, la historia más trágica y a la vez más conmovedora, aquella que nos da esperanza, perdón y nos hace entender la magnitud del más puro amor. El evangelio nos acerca al corazón de Dios.

4. No pretendas leer todo al mismo tiempo

Cuando leemos rápidamente la palabra podemos pasar por alto importantes mensajes de parte de Dios. Por eso es que es recomendable leer un par de capítulos por día, para que puedas realmente analizar lo que lees e inclusive intentar memorizar algunos versículos.

5. Utiliza marcadores o resaltadores

Para resaltar aquellos versículos que te gustaron o que hablaron de alguna forma a tu corazón. De esta manera, luego podrás buscarlos nuevamente y recordar lo que Dios habló a tu vida. Yo utilizo unos marcadores tipo post-it transparentes, vienen de colores y a cada color le asigné un tema. Por ejemplo: el color naranja me habló de “sabiduría”, el color verde de “liderazgo”, el color amarillo de “fe” y el azul me dio una “promesa”.

6. Hazlo en común acuerdo

Tal como cuando comenzamos una dieta o el gimnasio, nada como hacerlo en común acuerdo con otra persona que desea lo mismo. ¿Por qué? Porque cuando uno desmaya, el otro lo levanta. Así como cuando Moisés alzaba sus brazos al cielo para que Dios les ayudara a librar la batalla (Éxodo 17:11-13), cuando él se cansaba, Aarón y Hur lo sostenían para apoyarlo en su cansancio y no dejar de tener el favor de Dios; así podemos buscar compañeros de batalla que sostengan nuestros brazos al cielo y no dejar de buscar la guía y el favor de Dios a través de su palabra.

Existen muchas otras cosas que puedes hacer para mantenerte fiel a la palabra, puedes comenzar con estos 6 tips que te ayudarán a fidelizar tu lectura bíblica diaria. Y no te frustres, a todos nos pasa que nos atrasamos, nos cansamos o que pasamos una temporada lejos de la palabra, sin embargo, puedo decirte que cuando atravesamos nuestros desiertos y momentos oscuros, es la palabra sembrada en nuestra mente y corazón la que nos regresa la esperanza y nos levanta. Así que ¡ánimo! ella siempre está allí a nuestro alcance, recuerda regresar a ella con un corazón dispuesto, Dios desea que escuches su voz.

DESCUBRE

Comparte este Artículo