Cinco Tips sobre Adorar a Dios

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Si buscamos en Google el significado de la palabra “Adorar” nos arroja varias definiciones, una está enfocada en la rendición de culto a un ser divino y la segunda al amor intenso. Pero cuando hablamos de adorar a Dios, podría decir que esas vagas definiciones no son suficientes. Adorar a Dios básicamente es la razón o propósito por el cual fuimos creados.

Muchas personas piensan en términos “religiosos” que adorar es cantar en la iglesia hermosos coros, himnos y canciones que hablan de cuán maravilloso es Dios. Pero también es una definición muy corta para ello. En verdad la adoración a Dios puede abarcar cantos, oraciones, conversas, acciones, comportamientos, pensamientos y además nuestra mismísima forma de vivir.

Así que para hacerlo más práctico, a continuación te daré algunos tips sencillos y en lenguaje coloquial acerca de adorar a Dios:

Adorar a Dios implica rendición absoluta:

Adoras a Dios cuando rindes tu corazón a Su voluntad divina y aceptas no tener más el control de tu vida, sino que se lo entregas a Él para que en Su soberanía sea Él quien determine el curso de tu vida. Esto no debe ser confundido con sentarse a esperar que todo te caiga del cielo, sino que significa vivir una vida esforzada pero paciente y sin afanes, reconociendo que nada a tu alrededor está bajo tu control y que las cosas no suceden por tus méritos propios, sino porque ha sido la voluntad de Dios que así sea.

Adoras a Dios cuando resaltas sus cualidades:

¿A quién no le gusta que le reconozcan sus cualidades o le digan cosas lindas con amor? Sí, a Dios también le encanta. Así que en esos momentos de oración, dedícale todo o parte del tiempo a decirle a Dios cuánto le amas, lo maravilloso que es y cómo no puedes vivir sin Él. Recuerda que no todo en la oración es pedir, o acaso ¿cómo te sentirías tú si como madre tus hijos solo te hablaran para pedirte cosas y nada más?

Ser agradecida es una forma de adorar a Dios:

La gratitud y el reconocimiento de que lo que somos y lo que tenemos es gracias a Dios, es una forma constante de adorar a Dios. Así que, cuando te sientas tentada a la queja, mira a tu alrededor y adora a Dios por lo que sí tienes, por las oportunidades que te ha dado, por la gente que te rodea, por todo lo bueno que sí te ha sucedido. Recuerda que es mejor siempre ver el vaso medio lleno y no el vaso medio vacío.

Adorar a Dios debe ser algo sincero:

La adoración debe ser algo que hagas de forma consciente, es decir, de forma intencional y que salga de tu corazón con total honestidad. La Biblia nos narra cómo Jesús se indignaba al ver a los fariseos, estos hombres legalistas, orar en las calles y darse golpes de pecho, pero en su vida real, no estaban realmente siendo sinceros en esas oraciones, solo lo hacían por seguir rituales o aparentar espiritualidad. A Dios no se le puede engañar y Él aborrece la mentira, así que cuando adores, procura que sea de corazón, de lo contrario, pierdes tu tiempo.

Tu estilo de vida es tu mayor adoración:

Y voy a resumir esto en una sola palabra: OBEDIENCIA. Cuando vives un estilo de vida en concordancia con la palabra viva de Dios, en obediencia a ella, estás adorando a Dios con tus acciones, debido a que estás mostrando reverencia, respeto, amor, honestidad, entre otras cualidades honrosas que agradan a Dios. Que vivas un estilo de vida en concordancia con lo que Dios nos manda es la mayor alegría que le puedes dar a nuestro Señor y ten por seguro que esto traerá bendiciones a tu vida.

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