Ese momento incómodo: “Sólo somos amigos” (Primera parte)

 

Hace unas semanas atrás tuve la oportunidad de releer uno de los artículos más esclarecedores sobre la incómoda, frustrante y recurrente situación de muchas: la de “sólo somos amigos”.  Tres palabras que arrancan de un golpe y a veces de golpecitos toda la ilusión que por meses estuviste construyendo con ese chico. Y es que pasa, y con más frecuencia de lo que se cree, que luego de largas conversaciones por teléfono, mensajes de buenos días y buenas noches, coqueteos y salidas, que el prospecto, el futuro cuñado de tus hermanas y el candidato número uno a padre de tus hijos, se le ocurre aclarar que “sólo son amigos”.  Pero tranquila, que si esto te pasa, no debes sentirte mal, ¡por supuesto que no!,  al contrario, debes estar agradecida porque se tomó la molestia de aclarar lo obvio: “Yo nunca dije que quería algo más. Seguramente malinterpretaste todo”…  (Sí, lo anterior es ironía en el amplio sentido de la palabra).

De esa idea parte  el artículo “Él solo quiere ser tu amigo” del portal Libres en Cristo, que a mi parecer explica muy bien qué sucede en el corazón de una mujer cuando se ve envuelta en la confusa interpretación de señales como “hablamos todas las noches, salimos todo el tiempo, pero hoy me dijo que no quiere tener un noviazgo”.

Tomé valor para rescatar esta nota, porque conozco a más de una amiga, e incluso yo lo he vivido, que se ve inmiscuida en una situación semejante; invierten energías, tiempo y esfuerzo con alguien que nunca decide pasar al siguiente nivel de compromiso, pero que se empeña en gozar de todos los beneficios de tener a una linda mujer al lado. Y no me malinterpreten, no creo que todos los hombres sean así, he conocido chicos asombrosos que cuidan el corazón no sólo de la mujer que les interesa, sino también de sus amigas, pero lamentablemente no todos son así y nosotras como mujeres debemos estar atentas a las señales y aprender a huir a tiempo, pues en casos como estos, eso de ser superheroínas o rendentoras ¡no va!

Más que panas

La doctora Pamela Reeves, citada en el artículo antes mencionado, dice en su libro Relationships (Relaciones) que hay tres niveles de amistad: conocidos, compañeros e íntimos amigos. La especialista explica que es muy probable que en una amistad íntima entre un hombre y una mujer algunos de los dos llegue a albergar una expectativa romántica. Y, por favor, antes que salga dando gritos de indignación la primera “¡Mis mejores amigos son hombres!”, con esto -al menos yo- no me refiero a una amistad claramente entendida, -pues también tengo muy buenos amigos hombres- sino a esas relaciones indefinidas donde se tienen atenciones y atribuciones que unos simples “panas”, como dicen en Venezuela, no se toman.

“Una persona disfruta los lujos de la relación, mientras que la otra se siente engañada y se queda con profundos deseos insatisfechos”, dice Reeves.

La doctora Reeves explica que los hombres que suelen mandar estos mensajes confusos pueden disfrutar egoístamente de todos los beneficios  que da la relación: el alivio y la calidez de la compañía, la satisfacción que brinda la atención de la otra persona y, por supuesto,  el rico alimento que les da a su ego. “Una persona disfruta los lujos de la relación, mientras que la otra se siente engañada y se queda con profundos deseos insatisfechos”, dice.

Pero si bien esta conducta la podemos ver infinidades de veces en los chicos, –como toda generalidad también tiene sus excepciones y, por supuesto, también hay mujeres que lo hacen- el problema es que las chicas solemos comprometernos emocionalmente mucho más rápido que los hombres y para el común de ellos es mucho más sencillo con un mismo movimiento aparecer y desaparecer. Esto, en casos normalmente aceptables y no como el antes mencionado, no se trata de que sean unos monstruos, es que por naturaleza ellos son mucho más pragmáticos. La entraña del asunto, entonces, es ser más precavidas y entender que aunque somos propensas a involucrarnos emocionalmente con mayor rapidez, es nuestra decisión cuándo decir hasta aquí y abortar la misión. ¿Realmente vale la pena seguir invirtiendo tu tiempo  y tus ilusiones con alguien al cual debes vivir adivinándole el pensamiento?

Si pasas por una situación similar o conoces a alguien que pasa por esto, no te pierdas la próxima entrada.

20 Verdades acerca del Matrimonio que toda mujer debe saber. El Nº 12 es vital.

Muchas veces cuando soñamos con casarnos nos imaginamos que todo será como un cuento de hadas, sin embargo; el matrimonio es uno de los retos más grandes de nuestras vidas, se trata de una escuelita en la que aprenderemos todos los días algo nuevo, y a su vez es el mayor testimonio que podemos dar al mundo del amor de Dios.

Les confieso

Para mi cortito tiempo de casada el matrimonio ha sido retador, he pasado prueba tras prueba, sin embargo, en medio de ellas, Dios me ha sustentado y he aprendido muchísimo, pero nada comparado con lo que sé que aún me falta por aprender. Y como una persona a quien le gusta aprender, siempre estoy en la búsqueda de buena información.

Una de las cosas que más disfruto en el camino, es refrescar mi alma con buenos consejos y en este tema matrimonial, más todavía. Hace poco, en una de esas noches navegando por la web, encontré este artículo que hoy te quiero compartir, con ciertas adaptaciones, de la autora del blog gracefullmama.com. y sin más preámbulos te digo:

Casada, espero que te sirvan estos 20 consejos y los puedas poner en práctica en tu vida matrimonial, y a ti soltera, ya verás que te ahorrarás muchos desengaños si los comienzas a interiorizar como preparación para tu futura vida en pareja.

Verdades acerca del Matrimonio:

1.      Un matrimonio está hecho de dos buenos perdonadores. Simplemente, porque todo matrimonio está conformado por dos pecadores, todos nos equivocamos (Romanos 3:23).
2.      La vida no sólo se trata de ti y tus necesidades, también de las de tu esposo (Filipenses 2:3)
3.      No escuches a aquellas mujeres que te digan que la pasión, con el tiempo desaparece, no necesariamente tiene que ser así, pero requerirá de compromiso y empeño de ambos (Lee el Cantar de los Cantares).
4.      No te rindas, o como dicen en mi país; “no tires la toalla”. Cuando pienses que no puedes más, corre a tu Biblia y lee 1 Corintios 13.
5.      Tu esposo quiere una esposa amable. No se trata de que seas para el “la muchacha de servicio”, tampoco que seas su madre, solo sé amable (Gálatas 5: 22-23)
6.      Dale a tu esposo el regalo del respeto. No existe nada en este mundo más importante para él, y créeme, lo necesita más de lo que tú
te imaginas (Efesios 5:33)
7.      Se objetiva con tus expectativas, no esperes que el matrimonio sea tu salvavidas, ni que tu esposo sea un “príncipe perfecto”.
8.      Pon al Señor en primer lugar y sobre todas las cosas (Colosenses 3:17).
9.      Encuentra tu valor y tu seguridad solo en Dios, no pretendas que tu esposo cubra todas tus necesidades, Él es solo un ser humano.
10.     Ten mucho cuidado con las novelas de amor que leas, porque pueden crearte una imagen de romance poco real. Recuerda que ellas fueron escritas por hombres y mujeres, en cambio tu historia de amor fue escrita por Dios.
11.     El verdadero romance no necesariamente es acerca de flores, cartas de amor y cenas románticas. Puedes encontrar romance también en las cosas que comparten en el día a día, como el hecho de encontrar ese lugarcito de acomodo en su brazo, o una mirada de complicidad durante la cena mientras los niños gritan, o en la manera como el repara un grifo dañado aún cuando ha llegado cansado de un largo día de trabajo.
12.     El amor es acerca de tener una relación. Entre más decidas amar a tu esposo, y busques una relación con él, entonces menos crítica e
indiferente serás. Recuerda, que la relación con tu esposo debe ser similar a tu relación con Dios.
13.     No importa cómo sea tu esposo, o cuántos defectos tiene, se agradecida por tenerlo en tu vida. Acéptalo tal como es y no por lo que tú quieres que sea.
14.     No compares a tu esposo con ninguna otra persona, cada quien es único.
15.     El matrimonio bíblicamente “normal” está lleno de alegría, conexión, risas y paz. Sin embargo, esto no significa que esté libre
de heridas y conflictos, un matrimonio sin diferencias no es un matrimonio real.
16.     Tu matrimonio es un testimonio. No lo olvides, no hay nada que demuestre más la existencia de Dios y su bondad, que un matrimonio exitoso, porque esto es un milagro viviente y tú tienes en tus manos ser parte de ello.
17.     Pase lo que pase, en las buenas y en las malas, debes orar por tu matrimonio, ¡y orar mucho!.
18.     He escuchado de que esto se pone mejor con el tiempo. Y muchas mujeres (incluída la autora original de este artículo) lo certifican.
19.     Donde está Dios presente, siempre hay esperanza.  Y esto aplica aún para aquellos matrimonios más heridos. La Biblia dice que con
Dios, todo es posible (Mateo 19:26).
20.     El matrimonio es compromiso y sacrificio. Pero también es la mejor y más emocionante aventura que tendrás junto a tu mejor amigo.

Y tú, ¿Qué agregarías a esta lista? Me encantaría escuchar más consejos y verdades acerca del Matrimonio

 

Maravillosas ideas para celebrar una cita romántica

Muchas parejas creen que es imposible celebrar una cita romántica sin gastar dinero. Para ellas, encontrar oportunidades para pasar un tiempo a solas, no suele aparecer con mucha facilidad. Sin embargo, este artículo te entregará algunas ideas para que puedas planificar un día inolvidable juntos, sin tener que salirse del presupuesto familiar:

Día de caminata y picnic

El ritmo de la rutina suele ser bastante agotador, por lo que planificar una caminata puede resultar perfecto para disminuir los niveles de estrés de ambos. Pueden consultar en alguna oficina de turismo de su ciudad por algún circuito estratégico que les permita contemplar con tranquilidad lugares que no frecuenten a menudo y además finalizar con un romántico picnic para dos.

Ejercitarse juntos

¿Hace cuánto que no andan juntos en bicicleta? ¿Les gusta patinar? Pues bien, vayan a la playa o al parque y comiencen a ejercitarse juntos. Se sentirán felices (por las hormonas que su propio cuerpo segregará), se pondrán en forma y, por si fuera poco, se acercarán más como pareja. No duden en hacer competencias y de premio pueden llevar muchos besos, abrazos, caricias y un pequeño presente para recordar lo bien que lo pasaron.

Noche de películas

¿Tienen niños pequeños? Pues bien, es hora de pedirle a algún familiar que los cuide por un par de horas y de comenzar a averiguar sobre una película romántica que les pueda interesar a ambos. No olviden las palomitas de maíz (cabritas, pochoclo), busquen un lugar cómodo y ¡disfruten!

Busquen panoramas gratis

Hoy diferentes entidades de gobierno se preocupan de crear panoramas totalmente gratis. Por ejemplo, en mi ciudad todos los días a las 19.00 horas exhiben películas, hay exposiciones de arte, conciertos y obras de teatro. Muchas de ellas son difundidas por redes sociales y necesitan invitación, la que puedes retirar directamente en sus oficinas. Es hora de comenzar a buscar y dejar un día de la semana libre en tu agenda.

Ida al zoológico o acuario

Si les gusta dejarse sorprender por la naturaleza, es tiempo de que busquen las tarifas y direcciones de estos lugares para que puedan visitarlos cuanto antes.

Karaokes

No importa si cantan bien o mal, la idea es que puedan pasar un grato momento. Pueden buscar algún club nocturno o bien preparar algunas cosas para comer y picar en casa. Pueden incluir canciones especiales para ambos y darle un toque romántico a la velada. Busquen las melodías del día de su boda, la que estaba de moda cuando se conocieron o alguna que se hayan dedicado el uno al otro. Este pequeño “recorrido musical” les ayudará a ver cuánto han crecido.

No dejen que la rutina los atrape y comience a dañar su amor por no celebrar una cita romántica. No olviden tomar sus manos a menudo, abrazarse frecuentemente y de decir al oído las cosas que les gustan del otro. Todos esos pequeños detalles pueden transformarse en una base sólida que les permitirá pasar el resto de su vida profundamente enamorados.

fuente: Familias.com

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