Cómo ser una mujer que vive en salud financiera

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¿Cómo vivir en Salud Financiera? Interesante pregunta que muy pocas mujeres nos hacemos, pero que es tan necesaria hoy en día. El Pastor Rick Warren en su serie Transformados nos habla de diferentes ámbitos de nuestra vida en donde requerimos “Salud” mostrándonos desde una perspectiva bíblica que Dios tiene algo que decirnos con respecto a prácticamente todas las áreas de la vida.

A veces creemos que el aspecto económico de nuestras vidas no tiene nada que ver con Dios, con Jesús o con la iglesia. Sin embargo, Jesús durante su camino acá en la tierra, habló incluso más de las finanzas que del cielo o infierno. 

Un mal manejo financiero tiene el poder de esclavizarnos. Ya que las deudas, la falta de dinero, trabajo o de una buena administración nos hace vivir en angustia. Las finanzas son un tema importante en donde debemos colocar Jesús en el centro, para poder vivir en paz y con confianza.

Rick Warren nos comparte 7 Hábitos Bíblicos para la salud Financiera, que resumimos y traemos para ti:

  1. Debo confiar en Dios como mi fuente y proveedor. Tu fuente definitiva para todo lo que necesitas en tu vida es Dios. Así como cuando abres la llave del grifo y sale agua, Dios es el que abre el grifo de la provisión para tu vida, por lo tanto tu empleo es un canal de la provisión de Dios. Así también como Dios te provee un trabajo, si lo pierdes él puede proveer otro y abrirte otras posibilidades para producir también.

“En realidad, todo fue creado por Dios; todo existe por él y para él. Así que, ¡alabemos a Dios por siempre! Amén”. Romanos 11:36.

“Más bien, deben recordar que fue Dios quien les dio todo eso, y que lo hizo para cumplir su promesa a nuestros antepasados.” Deuteronomio 8:18 NVI.

Dios te dio las capacidades y quiere que seas un productor de riquezas. 

  1. Debo mantener buenos registros. Escribe y lleva las cuentas de tus finanzas. Las personas que llevan un buen registro de su dinero viven con menos preocupación. Es muy común escuchar a las personas decir “No sé para dónde se fue mi dinero”, este tipo de respuestas lo que reflejan es que no lleva un control de gastos ni un presupuesto. Es importante mantener buenos registros para también tener un mejor control. Esto evita endeudamientos innecesarios y un mejor uso de los recursos.

“Las riquezas no son eternas, ni el dinero dura para siempre. Las cosechas se acaban, y la hierba se seca. Por eso, cuida bien tus rebaños.” Prov. 27:23-24.

Como el dinero no es eterno, es importante saber manejar la provisión que tenemos hoy.  Es por eso que si no sabes a dónde se ha ido el dinero, no estás manteniendo registros y no estás administrando bien tus riquezas. Debes saber lo que debes, lo que ganas, lo que te pertenece y a dónde se va. 

  1. Debo dar el primer 10% de regreso a Dios. Es uno de los pilares de la bendición financiera. Debes poner primero a Dios en tu vida, incluyendo tus finanzas.

“Demuéstrale a Dios que para ti él es lo más importante. Dale de lo que tienes y de todo lo que ganes; así nunca te faltará ni comida ni bebida.” Prov. 3:9-10.

De todas las promesas de Dios, en la única donde te dice que lo pruebes. El dar ejercita el músculo de la generosidad. Cuando somos generosos somos más felices y agradecidos. Dios nos quiere seguir bendiciendo, pero primero quiere que nos despojemos de tener un corazón avaro.

  1. Debo ahorrar e invertir para el futuro. El ahorro es la prueba a Dios de tu coeficiente intelectual.

“En casa del sabio hay riquezas y perfumes; en casa del tonto sólo hay desperdicios.” Prov. 21:20.

Dios nos llama a tener un fondo de emergencia. Eso implica ahorrar, estar preparados para cualquier eventualidad así como también para esas necesidades futuras que vamos a tener. Es de inteligentes apartar un porcentaje de dinero para el ahorro.

Es por eso que antes de hacer una adquisición te preguntes: ¿de verdad necesito esto? ¿Podría poner esto en ahorro en su lugar? Piensa un poco y determina si ¿Trabajas para el dinero o el dinero trabaja para ti?

No te preocupes si tienes muy poco dinero para ahorrar, ya que aún si ahorras muy poco, crecerá con el tiempo.

“Ahorra poco a poco y un día serás rico”. Prov. 13:11b

“Si piensas construir tu casa, atiende primero a tus negocios, y no desatiendas a tu familia.” Prov. 24:27

  1. Debo establecer un plan de pagos para salir de mis deudas. Dios quiere que estés libre de deudas, para poder decirte qué hacer con tu vida.

Dios nos insta “no le deban nada a nadie” Rom. 13:8.

Si quieres la bendición de Dios sobre tus finanzas debes tener las premisas antes de las promesas, entonces el orden es diezmar y ahorrar, luego pagar tus deudas. Principio 10/10/80 = 10% diezmo + 10% ahorros + 80% para vivir. Sino, tus deseos siempre excederán tus ingresos. 

  1. Debo hacer un presupuesto de mis gastos. Esto es decir a dónde quieres que vaya tu dinero vs. hacia donde fue.

Los planes cuidadosos llevan al éxito, los que se hacen de afán fracasan” Prov. 21:5

Esto nos indica que debemos evitar las compras impulsivas, las cuales no son en base a la razón sino a las emociones. El antídoto para la impulsividad es el presupuesto, por lo que necesitas planear tus gastos. 

Los necios gastan todo lo que consiguen” Prov. 21:20

  1. Debo disfrutar lo que tengo. Esto es contentamiento.

“La piedad es una gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento” 1 Tim. 6:6.

Dios quiere que disfrutes lo que tienes. El contentamiento implica pensar más en lo que tienes que en lo que no tienes. A veces perdemos mucho tiempo para conseguir lo que queremos y terminamos sin disfrutar lo que tenemos.

Es mejor ser feliz con lo que se tiene, que cada vez querer más y más“. Ecl. 6:9

Muchas veces compramos cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos para impresionar a personas que no nos agradan. Luego no tenemos tiempo para disfrutar lo que tenemos porque siempre queremos más.

Manténganse libres del amor al dinero y conténtense con lo que tienen”  Heb. 13:5

Recuerda que Dios siempre es tu proveedor.

No tienes idea de cuánto quiere bendecirte Dios, pero si no comienzas a hacer las cosas a su manera no puedes alcanzar sus promesas en tu vida financiera.

“Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.” Mar. 6:31-33

Tienes que decidir: ¿Vas a confiar en Dios o en ti mismo con las finanzas? 

Dios sabe lo que es mejor para ti.

Para alcanzar salud financiera, debes practicar todos (los 7 hábitos) y en ese orden, para que las promesas de Dios se activen en tu vida. 

Éste post ha sido adaptado del vídeo “Transformados” por el Pastor Rick Warren: https://www.youtube.com/watch?v=r-OIQ05Qf8o

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