¿Cómo tener una segunda virginidad? Es posible

¿Segunda virginidad? Es posible, sigue leyendo y descubre cómo.

Tal vez hayas tenido relaciones sexuales sin haber estado casada; sientes decepción, incomodidad, o que le fallaste a Dios o a tus principios. ¿Cómo poder cambiar esos sentimientos?, ¿cómo volver a ser virgen?, ¿Dios te permitiría eso?

Suena ridículo, lo sé.

Un hombre llamado Nicodemo, hizo una pregunta parecida, y está en la Biblia

—¿Cómo puede volver a nacer alguien que ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre? (Juan 3:4 TLA)

Jesús le respondió que se refería a nacer de nuevo espiritualmente. Los humanos solamente pueden reproducir vida humana, pero el Espíritu Santo de Dios da una vida nueva que proviene del cielo (Juan 3.6).

En un sentido físico, si tú has tenido relaciones sexuales, no eres virgen.

Al igual que un hombre viejo no puede nacer nuevamente del vientre de su madre, pues eso solo pasa una vez. No puedes regresar de nuevo a ese momento y el pasado trae consecuencias físicas y emocionales. Si los recuerdos quedaron grabados en tu cerebro, no puedes pretender que se han ido. Pero espiritualmente sí es posible empezar todo de nuevo.

Volver a nacer espiritualmente no destruye el pasado, lo transforma. El Dios que hizo el universo de la nada puede tomar tu pasado y crear algo hermoso; lo hizo conmigo. Quien te escribe sabe exactamente cada palabra de lo que está escribiendo, porque lo vivió.

Hay una promesa que Dios nos dio donde habla sobre empezar todo de nuevo.

El Señor dice:

“Yo hago nuevas todas las cosas” (Apocalipsis 21:5).

Dios es experto en dar segundas oportunidad, si perdiste tu virginidad, hoy Dios quiere darte una segunda oportunidad y transformarte en una persona nueva.

Pero ya sucedió, ¿y ahora qué hago para tener una segunda virginidad?

La palabra de Dios dice “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9) Dios promete no solo perdonarte, sino que Él decide olvidar tus errores para siempre. Y si él decide perdonarte, debes hacerlo tú también, debes perdonarte a ti misma de una vez por todas. Los recuerdos permanecen, incluso las personas de tu pasado también y puede que te recuerden como lo que “eras”, pero lo importante es lo que Dios puede hacer con tu pasado.

Cuando hablamos de una segunda oportunidad significa empezar desde cero, no hay limitaciones, no quiere decir que será fácil, en mi propia vida y caminar pasé por muchas dificultades, pero cuando miro hacia atrás y recuerdo con los hombres a lo que le di un pedazo de mi cuerpo, entiendo que realmente estaba en una cárcel, dentro de mí sabía que estaba mal, que estaba haciendo caso omiso a lo que Dios establecía en su palabra, no me llames anticuada, Dios creó el sexo para ser disfrutado, todo lo que Dios hace es bueno, pero como Creador sabe cuándo y cómo debe ser disfrutado: en la plenitud del matrimonio.

Yo quería liberarme de esa prisión, pero la decepción de saber que ya había fallado era muy pesada, hasta que Dios me lo dijo “Nunca más serás lo que eras antes, nunca más se dirá de ti lo que se dice, nunca más, porque yo hago todo nuevo, recuerda bien ¡nunca más!”. Y hoy Dios te está hablando a ti a través de estas líneas.

Tú más que nadie conoces tu vida, si estás buscando una segunda oportunidad a la virginidad no dejes que la decepción, la culpa, el miedo o la vergüenza puedan más que tu deseo de alcanzar la libertad. Pídele a Dios la gracia para comenzar de nuevo y Él te restaurará con su aliento de vida.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17

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