El daño que causa la promiscuidad sexual

No todo el que tiene relaciones sexuales se embaraza, es cierto. Así como no todo el que tiene relaciones sexuales sin protección adquiere Sida u otras enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, estas consecuencias no son las únicas que pueden afectar a aquellas personas que deciden ser sexualmente activas antes del matrimonio. Poco se ha dicho sobre el peligro psicológico y fisiolígico que puede afectar negativamente la promiscuidad sexual a las personas y, por tanto, a sus futuras relaciones de pareja.

Ahora bien, para comprender mejor lo que psicológica y fisiológicamente le sucede a un hombre y a una mujer cuando tienen sexo por primera vez, consideremos dos escenarios totalmente opuestos:

Escenario #1: El Sexo Casual Pre matrimonial

Digamos que José y Karina se gustan y mucho. José invita a Karina a salir y ésta acepta muy entusiasmada; salen al cine, a comer, y luego se encuentran ambos solos dentro del auto de José y comienzan a besarse. Todo parece marchar bien, es muy placentero, los corazones comienzan a acelerarse y la cosa comienza a subirse un poco de tono. José comienza a hacer avances y prueba acariciar más íntimamente a Karina en el asiento trasero del auto y, ella sintiéndose deseada, lo permite.

Pronto se desnudan. El corazón de José late con más fuerza, ya que se hace evidente que Karina le permitirá tener relaciones sexuales con ella. Las ventanas son puro vapor, ahora está en un apuro mayor (no sea que ella cambie de opinión o que alguien los sorprenda). Él experimenta una adrenalina que no se diferencia mucho a la que un ladrón experimenta cuando por primera vez roba o a la de un buscador de emociones que llega al saltar desde un avión. A continuación, entra en su cuerpo y experimenta su primera experiencia sexual con una mujer.

Esta experiencia deja una “huella” importante en él. Ahora ( y posiblemente por el resto de su vida) es probable que vea el sexo en el contexto de la “lujuria” y las “travesuras”. Este es el  tipo hombre que en el futuro empujará a su esposa para tratar de tomar riesgos sexuales o constantemente el juego de roles en un intento de revivir esa experiencia que ha tenido un impacto tan profundo en su psique. Este es el tipo que quiere “hacerlo” en el ascensor o en el patio trasero o en un lugar semi-público. Este es el tipo que necesita a su esposa para fingir que es una animadora o una enfermera traviesa antes de que pueda emocionarse. Él no estará realmente interesado en la chica, él estará interesado en el sexo.

Karina, por su parte, comenzará a construir un falso vínculo con José; se sentirá de alguna manera unida a él, pues ha sido su primer hombre y esperará que este la trate de una manera especial. Cosa que probablemente no ocurra, porque José estará más por el sexo, que por una relación de compromiso. Entonces Karina posiblemente blindará su corazón, con la falsa idea de que el sexo con José no significó nada y que ahora será libre de estar sexualmente con cualquier chico que le apetezca sin comprometer sus sentimientos, solo por placer.

Escenario #2: El Sexo dentro del Matrimonio

José se enamora de Karina y le pide que se case con él. Sus amigos aprueban, su familia igual y sus compañeros de trabajo también. Todos ellos se unen en un esfuerzo concertado para que el evento sea un éxito. Todos ellos se unen para celebrar la aprobación de lo que él ha elegido. Luego se reúnen en la presencia de Dios, bajo la aprobación de su ministro. Se comprometen ante Dios y luego se retira con su amada a la que podría decirse que es la fiesta más grande de su vida.

Con la aprobación gozosa de cada persona importante en su vida, José toma a Karina a la suite de luna de miel y -por primera vez en su vida, sin las prisas o el miedo de un encuentro del asiento trasero- experimentan juntos la más maravillosa sensación de su vida al entrar en el cuerpo de su ahora esposa y alcanzan su pico sexual.

Ahora imagina el impacto que tiene todo lo que acabo de mencionar en Karina, ella tiene toda la aprobación de su familia, amigos y compañeros de trabajo. Tiene la iglesia, la celebración y, lo más importante, la sensación increíble que acaba de sentir. Todos estos elementos se unen y se imprime en ella, porque es a causa de ella y solo por ella que José acaba de vivir el día más maravilloso de su vida. Karina se siente amada y sobre todo honrada por él.

Muchos podrían argumentar que este escenario día de la boda tendría el mismo efecto con un chico que ya había estado teniendo relaciones sexuales, pero sería un error. Si un hombre tiene su primera relación sexual fuera del matrimonio, lo que imprime en él es el sexo, como una forma de satisfacer su necesidad. Por tanto, cualquier mujer dispuesta a tener sexo con él sería suficiente. Por otro lado, cuando un hombre tiene su primera experiencia sexual en el contexto del matrimonio, lo que imprime es a su esposa, porque ella es la única razón de sus experiencias increíbles. De hecho, estos hombres tienden a casarse una vez de por vida.

Daños de la promiscuidad en la mujer

Aunque el mundo parezca decir lo contrario, las mujeres resultan bastante dañadas luego de ser sexualmente promiscuas y su daño es tanto psicológico como fisiológico. Pero en primer lugar, analicemos el daño psicológico:

Cuando una mujer descubre el sexo sin compromiso, ella pronto aprende (falsamente) que el sexo significa poco o nada. ¿Por qué? Porque nada sucede como resultado: no hay relación significativa que sobrevenga, de hecho puede que ni siquiera el chico vuelva a llamarla o hablar con ella de nuevo, a menos que sea para otro encuentro sexual.

En ese momento, ya ella ha aprendido erróneamente que el sexo y el compromiso son dos cuestiones completamente separadas, cosa que en realidad no lo son. Es por eso que muchas casadas ven el sexo como un tema secundario sin importancia en el matrimonio, cuando es, de hecho, un tema clave y central para un matrimonio exitoso.

El plan original de Dios era usar el sexo como el máximo nivel de intimidad y placer entre una pareja, luego del compromiso del matrimonio. Pero debido a la promiscuidad, el sexo se ve como un mero acto físico, casi animal, que produce placer momentáneo y después, “si te he visto, no me acuerdo”.

En cuanto al daño fisiológico, la ciencia nos muestra que cuando una mujer tiene relaciones sexuales con un hombre, una sustancia química llamada oxitocina se libera en su sistema. La oxitocina es un neuropéptido más comúnmente asociado con el embarazo y la lactancia. Parece que actúe como pegamento humano y ayuda a crear un enlace entre la mujer con su bebé. Este químico también crea un enlace entre una mujer con su amante durante el sexo.

Nuevos estudios científicos, sin embargo, sugieren que si una mujer tiene múltiples parejas sexuales, esto reducirá sus niveles de oxitocina, que a su vez puede inhibir su capacidad para unirse a su esposo. Según un artículo publicado por los Dres. John Diggs y Eric Keroack, “Las personas que han hecho mal uso de su facultad sexual y han estado intimamente con varias personas disminuyen el poder de la oxitocina para mantener un vínculo permanente con una sola persona. Lo anterior trae fuertes daños en un matrimonio.

Entonces, ¿qué decides? ¿verdad que es mejor esperar?

Basado en el original en ingles de Mark Gungor, con modificaciones.

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