Consecuencias de mantener una relación tóxica y no salir a tiempo

Tal como hablamos en la primera parte de este artículo, es posible que en tu relación existan ciertas actitudes o situaciones que te hacen dudar sobre continuar avanzando. Si es así, lo más probable es que te hayas enfrentado a la señal de retorno;  si aún no lo lees, te invito a que descubras de qué se trata. Allí te comparto seis señales con las que puedes identificar si tienes que tomar acciones respecto a tu relación.

Comencemos. tú me dirás: “Ok, Keila. Te entiendo; tengo que salir de esta relación porque veo la señal de retorno, pero ¿qué hay si no salgo de aquí?, ¿qué pasa si no puedo lograr decidir terminar con esta relación?”.

Esta vez quiero compartir contigo algunas de las consecuencias de no hacer caso a las señales de retorno y seguir en una relación que contiene violencia.  Sí, violencia parece una palabra fuerte, pero no puedo llamarlo de otra forma.  La manipulación constante, mantener el control abusivo de la relación, el menosprecio a tus emociones, la disminución de tu vida a un rol de “esposa o novia”, entre otras actitudes, es violencia; quizá un violencia encubierta, pero violencia al fin y al cabo porque te daña, te hiere, te estanca, te produce miedo y desesperanza.

Consecuencias de mantener una relación tóxica:

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Comencemos entonces, estas son solo algunas de las cosas que pudieras experimentar al mantener una relación que no forma parte de lo que Dios planeó para ti y te hace daño.

  1. Baja autoestima: Las constantes frases que te disminuyen, esas que intentan transformarte en una persona que no eres, y las peticiones de que cambies ciertos rasgos de tu personalidad sin mayor fundamento más que un “es que me gustas más así”, comienzan a generar en tu mente un cambio, una influencia tal, que comienzas a perder la posibilidad de decidir hacer algo por ti, porque simplemente te gusta. Ahora solo piensas ¿le gustará a él?, y dices: “mejor cambiaré para que no se enoje”. Conozco adolescentes que les envían fotos a sus novios para que él apruebe su oufit para poder salir de casa. En este punto, la inseguridad, llega a un extremo que comienza a ser dañino, llevándote a olvidarte de ti misma. Yo entiendo que quieras agradar a tu novio, pero la motivación debe ser la correcta y no actuar bajo el miedo a su reacción o a la constante amenaza de que te dejará si no haces lo que él quiere.
  1. Pérdida de tiempo: Siempre intento recordarme a mí misma que cada vez que insisto en algo que no está dentro del plan de Dios para mi vida, aunque sea maravilloso a mis ojos, retraso automáticamente lo que Dios me quiere entregar. Mientras tú sostienes aquella relación, no importando el dolor, la inseguridad y el miedo, hay un plan de AMOR que espera por ti. Mientras tus heridas comienzan a ser más y más  profundas y la violencia llega cada vez a niveles más altos, hay una historia de AMOR real que espera por ti. Aunque parezca un cliché, lo cierto es que no podrás recibir algo nuevo (sano, puro y real) si no tomas valentía y entregas aquello que hoy te está dañando, así que ¡no esperes más!
  1. Conformismo: Mientras más te empeñas en cubrir aquellas malas reacciones de las cuales ni siquiera puedes hablar y mucho menos discutir, comienza tu mente a recibir pensamientos como: “ya no hay salida”, “es lo único que a estas alturas de la vida puedo tener”, “le he fallado a Dios, por lo tanto él no debe tener nada mejor para mí”, “esto es lo que me merezco por mi pasado”, “¡esto es lo que me tocó!”, “se me acabó el tiempo para esperar”; y así caes en el conformismo, ese que te paraliza y limita. No creas esos pensamientos que vienen a ti; no tienes que bajar tus estándares y conformarte hasta el punto de postergar y rechazar el futuro que Dios planeó para ti, por una relación que en tu corazón sabes que no es lo que Dios te quiere dar. Necesitas esforzarte, ser valiente y soltar; ya el final de la historia está asegurado.
  1. Arrepentimiento seguro:  ¿Te imaginas pasar una vida arrepentida de corazón por haber decidido continuar con una relación que empezó mal y continuó mal? Conozco personas que, pasados los años, siguen sufriendo en silencio porque no logran reconocer que se apresuraron, que no tomaron buenas decisiones y a pesar de sus ganas de seguir, continuar y aceptar las consecuencias de las mismas, en un espacio de su corazón siempre estará aquel sentimiento de arrepentimiento. ¿Qué pasaría si después de algunos años, pudieras ver  todo lo que te perdiste, aquello que no alcanzaste y que no disfrutaste por una mala decisión?

Si estás leyendo esto y pudiste ver reflejada tu relación aquí, déjame decirte que aún estas a tiempo, ¡no esperes más!

Algunos consejos:

  1. Antes de hacer cualquier cosa, pídele ayuda a Dios. Dile con tus palabras que tienes miedo, que no sabes cómo hacerlo, pídele que te ayude, que irrumpa en tu vida de alguna manera y te salve. Él sin duda lo hará por ti; estoy segura de que te dará la valentía, pero también la ocasión de decidirte una vez más a salir del círculo en el que estás.
  2. Cuéntaselo a alguien de confianza para que te apoye y puedas sentirte acompañada en este proceso; pídele que no te juzgue y que te escuche. Eso es suficiente.
  3. Si lograste decidir, trabaja en recuperar lo que has perdido. Me refiero a tus hobbies, escuchar tu grupo musical favorito (aunque sea “inmaduro”), ponerte esa ropa que te encantaba, salir con tus amigas, disfrutar con tu familia, pero sobre todo, volver a tu relación con Dios.

Los planes que Dios tiene para ti son los mejores, no los cambies por alguien que te prometa el cielo y la luna, pero que con sus acciones evidencia que no está preparado para amarte.

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