¡Sal de la monotonía! Tips para conectarte contigo

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Es difícil hablar de monotonía en la era digital. Vivimos tiempos donde casi todo es novedoso y solemos nutrirnos de información proveniente de nuestro entorno. De hecho, basta con tener conexión a internet para ordenar tu comida, agendar actividades, saber cómo está el tráfico, el clima… En fin, hay un mar infinito de opciones para no aburrirnos y evitar llevar una vida monótona. Aun así, nos pasa, ¿verdad? De lo contrario, ¿por qué estarías leyendo un artículo con este título? ¡Tranquila!, no estás sola.

A veces, el mismo hecho de estar siempre conectados y tener tantas opciones nos deja con ganas de no hacer nada al final. Además, el estar siempre conectados nos hace trabajar aun cuando estamos fuera de nuestro horario laboral. Así que, si lo piensas, ¿de qué nos sirve tener tantas opciones y poca disponibilidad para participar de ellas por estar más cansadas o tener cada vez más cosas pendientes por hacer? Pero no todo está perdido, por eso quiero compartir contigo algunas recomendaciones para hacerle frente a la monotonía y reencontrarnos con nosotras mismas.

Deja de procrastinar

No podemos negar que a veces esto se convierte en un problema, pues estamos mentalmente agotadas, planeando lo que debemos hacer y al final pasamos más tiempo planeando que haciendo. Entonces, como ya no nos alcanza el tiempo, lo dejamos para después.

De esta forma, nuestra rutina pasa a ser como esa silla en tu habitación en donde colocas la ropa que no está muy sucia para lavar, pero que tampoco está tan limpia como para volver al closet; hasta que llega un momento en que la silla desaparece debajo de todo aquello y decides que es momento de resolverlo. Si has entendido la metáfora, comprenderás que dejar de procrastinar es tan simple como dejar de postergar ahora mismo el tiempo que tienes para ti.

Da un paseo por la naturaleza para romper con la monotonía

No importa qué tan chica sea tu ciudad, ya que siempre habrá áreas verdes disponibles y la naturaleza tiene algo especial que aportarte: sus colores, olores, esa sensación de plenitud y libertad –si te lo permites, claro está–.

Así que si eres de ciudad –como yo– seguro habrá algún parque o jardín público que puedas visitar para despejarte, ordenar tus ideas y reconectar contigo. Date la oportunidad de hacerlo de vez en cuando y si tienes hijos, regálales esa experiencia a fin de construir hermosos recuerdos alejados de una pantalla.

Escucha tu música favorita y cántala a todo pulmón

Si no lo has hecho nunca, pues ¡no te imaginas lo que te estás perdiendo! Eso sí, tampoco se trata de hacer que los vecinos deban llamar a las autoridades por escuchar tu música a todo volumen. Mejor usa audífonos –por el bien común– y canta desde las entrañas o el corazón, justo desde donde te nace la pasión. Permítete ser libre mientras lo haces, porque sé que no todas hemos recibido el don de una voz angelical, pero ¡qué más da!, ¡vamos a cantar!

Ejercítate regularmente

Nada como la actividad física para romper con la monotonía… ¡Vamos!, que ejercitarte no es el fin del mundo. Es cierto –no voy a mentirte– es un poco difícil hacer el hábito, pero no es imposible. Mi sugerencia es que te levantes media hora antes o agendes tiempo después del trabajo o estudios; si está dentro de tus posibilidades, hazlo por las mañanas. Ahora, si no te gusta el gimnasio –como a mí– una opción es salir a caminar mientras paseas a tu mascota. En fin, solo ponte ropa cómoda, música y ¡empieza a andar!

Ten la iniciativa de conocer a alguien nuevo

¿Recuerdas cuando solíamos socializar y hacer amigos face to face? Ok, sé que la nueva generación no lo hace, pero seguro les habrán contado.

Antes sabías todo de alguien porque te lo contaba, no porque entrabas a sus redes sociales. Era como ir por un laberinto, buscando el camino en una especie de investigación tipo FBI o CSI –como la serie de TV–. El punto es que te animes a hablarle a alguien, a saludarle. No le preguntes por sus redes, mejor pregúntale sobre su vida, sus intereses, ¡no sé! Solo usa tu creatividad para romper la monotonía a la hora de conocer a alguien nuevo, pero hazlo siempre con el respeto y la distancia que amerite la situación o el contexto en que todo se esté presentando.

Inscríbete como voluntaria para alguna actividad

Si nunca en tu vida has hecho voluntariado, te estás perdiendo la oportunidad invaluable de hacer algo diferente en beneficio de otros, una experiencia que dejará en ti la satisfacción que pocas cosas te pueden hacer sentir, porque –como dice la Biblia– “más bienaventurado es quien da que aquél que recibe”. De esta forma también estarás dándole la vuelta a la monotonía, beneficiando a alguien más y tu alma se nutrirá mientras lo haces.  

Una vez que decidas abandonar la rutina para salir de la monotonía, encontrarás cientos de formas y actividades que harán mejor y más llevaderos tus días. ¿Qué tal si te animas y haces una lista de cosas por practicar?

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