¿Prestas mucha atención a lo que otros dicen de ti?

¿Cuántas veces has lidiado con el hecho de que otros hablen de ti? A veces, cosas fantásticas que parecen extraídas de un guión y, otras veces, no tan fantásticas; y, quizás esto, como a todas, te ha afectado. Los demás siempre tendrán una opinión sobre ti, buena o mala, cierta o falsa, acertada o bien disparatada, pero la tendrán. Ahora bien, lo que otros piensen de ti no te define, tú más que nadie debes conocerte, saber quién eres, de que eres capaz; conocer tus debilidades, tus fortalezas y esos pequeños detalles que sólo tú posees y que te hacen ser tan especial.

Como referencia, te cuento que mi personalidad, por ser algo tímida (he avanzado mucho en ese aspecto), hizo por años que las personas se hicieran la idea de que yo era una pesada, casi amargada y aburrida, pero tiempo después de conocerme me confesaban que estaban equivocados. Justo esa situación me hizo pensar que yo no tenía un problema por no abrirme a los demás a la primera, sino que muchas personas andan por ahí hablando de los demás antes de darse la oportunidad de conocerlos.

Cuando las diferencias y el chisme atacan

¿Recuerdas la escuela? ¿Los diferentes tipos de grupos? La mayoría detestándose entre sí. Las lindas y dulces que todos aman, las responsables y sobresalientes, las populares, etc. ¿Cuál era el problema? ¡Las diferencias! Y lo diferente no siempre es fácil de aceptar; pero sobreviviste a eso y lo seguirás haciendo. No siempre será fácil; hay comentarios (chismes) que han destruido reputaciones, relaciones y hasta vidas. Debes saber que no es tu culpa o responsabilidad lo que otras personas piensan de ti. Sus motivaciones pueden ser varias: envidia, debilidad de carácter, inseguridad, frustración. Hay cosas en la vida que si no puedes controlar es mejor que no cargues con ellas. 

No te hagas daño escuchando a personas tóxicas que les encanta alimentarse del chisme, seguro tendrás mejores formas de usar tu tiempo. ¡Algo muy importante! Nadie puede ofenderte o hacerte daño si tú no se lo permites; es tu poder ¡úsalo! No le abras las puertas a los comentarios y opiniones malsanas de otras personas, no las dejes entrar a tu vida. Tu trayecto por esta vida ha hecho de ti quien eres y no siempre le vamos a gustar a todos. Solo tú conoces la historia completa de tu vida; los tropiezos, los logros, las lágrimas, las equivocaciones y cada batalla, todo eso te ha formado y ha hecho de ti la persona especial que eres hoy; siéntete feliz y orgullosa de ser una campeona.

¿Das material para que hablen mal de ti?

¡Eso sí! Tampoco des motivos para que hablen con razón, porque una cosa es que se hagan ideas preconcebidas de ti y otra muy diferente que tú les des material para su novela en vivo y a todo color. En ese caso tú estarás promoviendo que las personas hablen (aunque no se justifica) pero, de ser así, debes enfrentar con valentía las consecuencias de tus actos.
Sobre todo, y ya sea que tú des motivos o no, debes saber que Dios sí te conoce desde tu concepción y te ama a pesar de tus situaciones. Que te importe lo que piense Dios, él te levanta cuando caes y te restaura cuando estás quebrada. Pero no está de más que trabajes en tu carácter y tu trato con los demás de ser necesario. Practica la misericordia, amabilidad y amor al prójimo.

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