Enfócate en lo importante ¡No te distraigas en lo temporal!

no te distraigas

A quien no le ha pasado que por estar distraída, te pierdes justo justo el momento que estabas esperando, de aquella serie que estás viendo, y
simplemente fue por algo sin importancia.

¿Te ha pasado que cuando quieres estudiar, hasta lavar la loza o limpiar tu cuarto es más llamativo?, a mí me pasaba cuando estudiaba en la universidad, decidía empezar a estudiar y justo en ese momento, se me ocurría darle un nuevo orden al closet o limpiar mi dormitorio, y retrasaba el estudio incluso por horas.

Cuando oramos (para buscar a Dios) nos pasa algo parecido, a veces nos disponemos incluso físicamente, pero nuestra mente está en los lugares más inexplicables y simplemente nos distraemos.

Me encanta pensar que la vida con Dios es una aventura, en donde cada día tenemos la oportunidad de descubrir algo nuevo en Él o recibir lo nuevo que ese día Dios preparó para nosotras. Pero son muchísimas las cosas que parecieran tener más importancia a la hora de prestarle atención a Dios.

Como te decía, creer en Dios no se trata de un estado místico, se trata de decisiones, de una relación diaria con Dios, ¡de una aventura!, en donde el mapa de esa aventura, está disponible cada día a través de una oración o experiencia con Dios, es ahí donde tu puedes encontrar aquellas “pistas” que te llevarán a descubrir un nuevo tesoro.

A veces con aquella “pista” que Dios te da, se abre una puerta y encuentras de inmediato aquello tan esperado por ti. Otras veces tienes que pasar por ciertas pruebas, caminos montañosos, verte enfrentada a dos caminos y elegir uno de ellos, o caminos con piedras que nos hacen tropezar. Sumado a esto, voces, personas, circunstancias, que llaman tu atención, porque pareciera que son más interesantes, más llamativos. Y es posible que así sea, pero tienes que saber, que independiente de lo que te puedan ofrecer, en primer lugar, te distraen de tu destino, de tu objetivo real; y en segundo lugar, todo aquello que nos distrae, tiene una característica en común, es temporal. Lo único que es eterno es aquella aventura de conocer a Dios. Jesús dice en una oración:

“ … y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti..”Jn. 17:3.

En otras palabras, podemos vivir un pedacito de la eternidad cada día, conociendo a Dios. No hay mejor aventura que conocer a aquel que trazó los planos de tu aventura y que escondió los tesoros para ti. Nunca olvides que tu vida no es una coincidencia, es un plan perfecto de Dios, en donde él te asignó un propósito, solo debes descubrirlo, tu personalidad, tus habilidades e incluso el conocimiento que has adquirido, hablan de tu propósito, son las “pistas”, a veces tan solo debes juntarlas y leerlas.

No dejes de vivir esta aventura por estar distraída en cosas que solo son temporales, experiencias que decides vivir, pero al final solo retrasan el cumplimiento de aquellas promesas que Dios tiene para ti. ¡Ah! Y una última cosa, no te olvides de disfrutar esta aventura, ahí está la clave.

Escrito por Keila Vera @key.vera

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