Siete consejos que te ayudarán si eres madre soltera

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Hay muchas razones por la cual una mujer es madre soltera, hoy en día muchas lo hacen por elección, pero otras no tuvieron la oportunidad de elegir ya que fueron violadas, abandonadas o pasaron por un divorcio. Independientemente de las estadísticas y de la razón por la cual una mujer es madre soltera, la verdad que debe prevalecer es que hemos sido bendecidas por ser dadoras de vida y sobretodo debemos entender que somos responsables por la vida que se nos ha entregado.

Ahora bien, puede que el tema económico sea el punto más difícil de asumir junto con la decisión de a quién dejaremos nuestros hijos durante la jornada laboral. Dicho esto, quiero compartirles lo que me ha resultado y/o he aprendido como madre soltera:

1. Tu hijo, tu responsabilidad

No importa cuántas personas vivan contigo o estén apoyándote en esta tarea de ser madre, tu hijo es tu responsabilidad, por lo que debes procurar darle de comer, limpiarlo, educarlo, en fin, cuidarlo. Cuando mi hijo tenía crisis de asma durante la noche, mi madre se despertaba y quería hacerse cargo o ayudarme porque yo tenía que trabajar al día siguiente, sin embargo, no importaba que tuviera sueño, yo debía cumplir con la tarea de cuidar a mi hijo y también de levantarme temprano para ir a trabajar; esto es parte del paquete de ser madre. Tal vez alguien puede ayudarte un poco en ese momento, pero no puedes delegar a otra persona tus deberes como madre.

2. Muéstrale que lo amas

Las madres solteras estamos muy ocupadas ya que tenemos que hacerlo todo, pues, no está papá para ayudar en cosas como buscarlo al colegio, cuidarlo mientras descansas (cuando en realidad descansar es lo que menos hacemos), entre otros aspectos… Cuando lleves a tu hijo a la cama, procura que lo último que escuche sea lo mucho que le amas; también dale besos y abrazos, no importa lo cansada que estés.

Mi hijo ya tiene trece años, y la gente me decía que a medida que creciera, dejaría de demostrar afecto, pero eso no ha pasado; cada mañana nos damos un beso y un abrazo, y cada noche al acostarnos, también lo hacemos; cuando nos separamos y nos reencontramos, lo hacemos por igual, y eso es algo que hago desde que era un bebé, por eso no creo que la costumbre cambie después de tantos años.

3. Juega con tus hijos

Hazlo no solo cuando sean bebés; los juegos pueden cambiar, pero siempre habrán actividades que podrán hacer juntos.

Como madres solteras, muchas veces llegamos muy cansadas del trabajo y de todas las cosas que hacemos durante el día, pero cuando nuestros niños están pequeños no entienden esto, así que nos toca hacer un esfuerzo, sonreírles y jugar un poco con ellos, ya que no nos han visto durante todo el día y están esperando ansiosos que llegue ese momento. Con el tiempo y a medida que crecen, les dirás que estás cansada, pero que jugarás un poco con ellos, y llegará un tiempo en que lo entenderán y valorarán tu sacrificio, ¡hasta buscarán la forma de hacerte pasar un buen momento cuando llegues a casa!

4. Corrígelos

Corregir a nuestros hijos es una de las formas en que les decimos que los amamos, todo está en la forma que lo haces, así que no les grites, háblales; no les pegues, háblales; no es necesario recurrir a los golpes. Cuando son muy pequeños, es difícil hacernos entender porque son bebés, así que, ¡ni modo! nos toca ser pacientes, pues tú eres la adulta y debes mantener la calma.

Cuando hayan crecido un poco, ya podrás decirles lo que han hecho y por qué está mal, siempre me funcionaba hacer que me explicara lo que hizo y por qué no estaba bien, además de hacerle saber que yo entendía que había sido un accidente, pero que las acciones tienen consecuencias y debía asumir su castigo (como por ejemplo: privarle de un juego o sentarlo en un rincón de la casa por un tiempo considerado), algo adecuado a la edad, pero sobre todo, siempre le decía que a pesar de su comportamiento y del castigo, mami lo quería mucho.

5. Conoce sus intereses

No empujemos a nuestros hijos hacia las cosas que a nosotros nos gustan. En mi caso, insistí con mi hijo y el baseball, pero hoy en día juega baloncesto porque es lo que en verdad le apasiona, así que he tenido que soportar los rebotes de pelotas por todos lados, comprarle pelotas, ropa alusiva a este deporte, y sobre todo aprender y ver juegos de baloncesto con él, por lo que ahora es uno de nuestros intereses en común.

Date a la tarea de conocer sus personajes favoritos, sus pasiones, escuchen música juntos, vean TV, lean juntos, conoce a sus amigos, pasa tiempo también con ellos y tengan una salida especial de vez en cuando, bien sea a cenar, al cine, al parque, a la playa, en fin, algo que sea especial entre tú y tu(s) hijo(s).

6. Muéstrale tu autoridad

Y para esto no hay que ser dictador ni autoritario. Entre tú y tus hijos, la balanza de la autoridad siempre debe ir inclinada hacia tu lado. Deben saber que sus acciones siempre tendrán consecuencias (buenas o malas) y que las reglas establecidas en el hogar deben ser respetadas, esté o no esté mamá en casa, no porque mamá lo dice, sino porque es lo correcto. Pero para esto, debemos inculcarle valores en el hogar y no esperar que lo hagan en el centro de estudios, esta es nuestra responsabilidad.

7. Enséñale a cooperar en casa

Es cierto que mamá debe salir a trabajar, pero también tiene responsabilidades en casa. Nuestros hijos no son los del servicio, y tampoco debemos delegarle a ellos nuestras responsabilidades en el hogar; lo que podemos hacer es ir dándoles responsabilidades de acuerdo a su edad, enseñarles a cooperar y ser considerados. Tareas como guardar sus juguetes, organizar la ropa, acomodar la cama, colocar los zapatos en su lugar, enseñarles a ser funcionales y que puedan desenvolverse en cualquier actividad del hogar, sea niña o niño.

Recientemente mi mamá no se sentía bien y mi hijo acomodó la casa, limpió la cocina y lavó la ropa para que ella descansara, y lo hizo por iniciativa propia, pues, yo debía trabajar. Aunque no son deberes que hace a diario, sabe realizar todas las tareas del hogar y eso lo convierte en un ser funcional y no en un futuro niño mimado, mantenido y/o vago.

Obviamente no soy psicóloga ni nada de eso, pero Dios es quien da la sabiduría y nos guía a hacer las cosas correctamente. Siempre oro por mi hijo en todas las áreas de su vida, en lo físico, lo espiritual y lo emocional, para que sea Dios quien guíe las decisiones en su vida, y hasta este momento he podido ver la fidelidad de Dios en nuestras vidas. No solo oro por protección y salud, también lo hago para que su corazón sea atraído hacia Dios, que ponga en práctica sus valores y, en un mundo tan hostil, pueda mantener la amabilidad y las buenas costumbres, que sea misericordioso, amable y considerado con todos.

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