Una oración por la restauración matrimonial

restauración matrimonial

Se termina un año y comienza otro con nuevas metas, sueños y planes de pérdida de peso, los típicos desafíos que por estas fechas nos planteamos y que si bien son importantes para nuestra sana autoestima y desarrollo personal y profesional, quedan en un segundo plano cuando lo que priva es luchar por la restauración de nuestras vidas y relaciones. Porque estemos claras, no podemos avanzar hacia un nuevo escalón, o pasar la página, dejando un desastre emocional en la anterior.

En esta oportunidad, Dios ha puesto en nuestro corazón compartir una herramienta para lo que a muchas mujeres hoy en día y en silencio les preocupa: La restauración de su matrimonio. Y no, no estoy solo hablando de parejas que ya están a un paso del divorcio, sino que esto va para todas las mujeres casadas, que por una u otra razón luchan día a día con problemas “cotidianos” y otros no tanto en sus relaciones.

El enemigo acecha nuestros matrimonios a diario, así como los radicales libres no perdonan a nuestra bella piel, todos los días, gota a gota, los pequeños problemas van sumando hasta convertirse en una carga pesada que si no detenemos, depuramos, limpiamos a tiempo, puede pasarnos factura más adelante en nuestras relaciones.

Hoy quiero invitarlas a querer comenzar el nuevo año con la palabra “Restauración” en mente, hoy quiero invitarles a proponerse perdonar y amar y al mismo tiempo a liberarse y dejar atrás esas cargas que entorpecen y amargan nuestras relaciones de pareja. Hoy quiero invitarles a comenzar un año con la oración bajo la manga y para ello  quiero compartirles ésta:

Oración por la restauración de nuestros matrimonios:

Querido Padre Celestial,

Humildemente me presento ante ti y te doy gracias por salvarme de la angustia cuando llegan los problemas, gracias por estar ahí para nosotros (tú y tu esposo) cuando las cosas están buenas en nuestras vidas. Te queremos Querido Dios y reconocemos que debemos buscarte y que necesitamos de ti. Gracias Señor, por tu bondad, tolerancia y paciencia con nosotros cuando caemos en pecado, y gracias por enviar a Cristo a morir por nuestros pecados y redimirnos por la cruz.

Me presento ante ti Señor en oración para pedir tu bendición sobre mí y mi esposo para que podamos unirnos en armonía, simpatía, compasión, humildad, fidelidad, honestidad, respeto y sobre todo en amor. Señor, Tú nos has hecho uno en cuerpo y espíritu y eres testigo de nuestra alianza matrimonial. Yo creo que el Espíritu Santo vendrá sobre mi esposo para que  él nunca olvide tus enseñanzas y las guarde en su corazón.

Yo creo que el Espíritu Santo está trabajando en nuestro matrimonio, que mi esposo no será engañado por las palabras persuasivas de cualquier persona que lo llevaría por mal camino o intente seducirlo. Te doy la alabanza, la honra, Señor, y te agradezco que ninguna arma forjada contra nuestro matrimonio ha prosperado, ni lo hará y creo que tú, Señor, vas a silenciar a cualquiera que esté tratando de interponerse entre nosotros a través de malos consejos, del uso de artes espirituales prohibidas, o por medio de falsas enseñanzas o palabras.

Señor, yo creo que el Espíritu Santo está trabajando en mí y en la vida de mi esposo ahora mismo, ministrando su corazón, y creo que el Espíritu Santo con justicia corregirá los pensamientos que de mi cónyuge que estén fuera de orden, así como palabras y acciones erradas, y que el lugar de ellas pondrá en su corazón un ardiente deseo de restaurar nuestro matrimonio, porque él sabe que la vida es mejor estando juntos y que la hierba no es más verde en otros pastos como el engaño del mundo que nos lleva a creer.

Te solicito querido Señor, que (menciona el nombre de tu esposo) busque primeramente tu dirección. Señor, te pido que nos ayudes a hacer frente a cualquier pecado oculto que esté obstaculizando nuestro matrimonio. Y creo que es tu voluntad que estemos reconciliados el uno con el otro a pesar de todo lo que nos hemos hecho en el pasado. Te pido perdón por mis faltas, así como yo también perdono a mi esposo por cualquier mal que siento que él me haya hecho.

Dios, tus palabras son fieles y tú has prometido estas cosas para mí, tus palabras no son vanas y perduran para siempre. Sé que si lo prometiste, tú vas a construir un hogar para mí y mi cónyugue y sé que te place bendecir mi matrimonio. Yo te alabo y te doy gracias Señor, porque sé que cumplirás la promesa que has hecho a mí, en mi esposo y en nuestro hogar.

Señor, creo que tú guardarás la fidelidad de nuestro matrimonio en este tiempo, y que cegaras nuestros ojos ante las tentaciones de nuestra naturaleza humana o la influencia del mal. En el nombre de Jesús, te pido que obligues a la maldad a abandonar este matrimonio y echo fuera toda apatía, desamor, desánimo, violencia, desconfianza, irrespeto y distancia.

Señor, yo creo que mi esposo reconocerá tu voz en su mente y corazón. Yo declaro que él rechazará todo mensaje erróneo que vea a través de la televisión, revistas, libros, u otros y que por el contrario, nuestro amor crecerá más y más fuerte.

Señor, yo creo que tú estarás aquí con nosotros para ayudarnos a permanecer fuertes y valientes a través de todas las pruebas, luchas y problemas, y que no nos dejarás caer ante el miedo o el desaliento si las cosas no parecen estar progresando en nuestro tiempo. Tu poder es mayor que el poder de la maldad, y creo que todas las cosas buenas se harán sobre la tierra y en el cielo en tu tiempo, así como la restauración de mi matrimonio.

Me niego a sentirme desalentada, me niego a sentirme derrotada. Tú eres el Dios de toda esperanza y quien me otorgará en todos los sentidos la victoria en mi matrimonio. Y  todo lo que hemos pasado no extinguirá nuestro amor, así como tu amor hacia nosotros, tus hijos, jamás se extingue a pesar del pecado.

Padre, declaro que mi esposo y yo nos diremos siempre la verdad en amor y respeto. Declaro que mi esposo y yo compartiremos honestamente nuestros sentimientos sin ser arrogantes, groseros, violentos o rencorosos. Pido al Espíritu Santo que vuelva a colocar sentimientos puros, renovando el amor y la honestidad y que nos permita trabajar en nuestras diferencias.

Jesús, declaro que nosotros rechazamos todo distanciamiento, separación, amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. En lugar de esto, yo deseo que seamos amables unos con otros, misericordiosos, perdonándonos el uno al otro. Padre, te pido que reavíves la pasión y el deseo entre mi esposo y yo, y que sanes las heridas emocionales que nos hayamos causado en el pasado.

Es tu voluntad que los matrimonios sean para toda la vida y por lo tanto, lo que tú has unido, que no lo separe el hombre. Pido que esta oración se lea en voz alta, antes todos los ángeles del cielo, ante Jesús, el Espíritu Santo y ante tí Padre. Y creo que así será, para salvar y fortalecer nuestro matrimonio.

Amén.

Oración basada en el texto publicado por ChargingLife.com

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