¿Como sé si debo salir de una relación? Parte I

Este 2018 me propuse obtener mi licencia de conducir. Por lo tanto, he reflexionado sobre todo lo que significa conducir un vehículo, como en la gran responsabilidad que conlleva, pero también en la cantidad de reglas de tránsito ante las que debo estar atenta. Pensando en todo esto  me di cuenta que hay cierta similitud entre las relaciones que podemos construir y las carreteras o caminos a lo largo de los cuales conducimos.

¿Cómo así? Bueno, encontré que las similitudes son muchas, empezando porque cuando nos enfrentamos a un camino y a una relación, el factor de lo desconocido y de la incertidumbre son protagonistas. También, existe mucha información que sale a relucir y que servirá de base para las decisiones que tendremos que tomar. Me di cuenta que hay viajes en donde planificas la ruta y otros que simplemente suceden sin premeditación; así como a veces nos topamos con situaciones en el camino que son muy agradables, mientras que otras veces quisiéramos no haber tomado jamás ese camino.

En fin,  hoy me quiero detener sólo en una similitud, esa que tiene que ver con la señalización del camino. Para ser más específica, me quiero enfocar en la gran señal de retorno, una que aparece también en la carretera de las relaciones.

¿Cómo sé si debo salir de una relación?

Si no te gusta leer demasiado, escucha el audio para continuar:

 

Si vas atenta al camino te darás cuenta que la señal de retorno no aparece de una vez, hay varias señales que te avisan su cercanía; las que dicen que a 300 metros, a 200 metros, o a 100 metros viene aquella posibilidad de salir del camino. No sé cómo será en tu país, pero aquí, en Chile, si verdaderamente necesitas salir de la autopista y no tomas aquella salida, tendrás de recorrer incluso varios kilómetros antes de tener una nueva posibilidad de retornar.

Lo mismo pasa en las relaciones en general, sobre todo en las amorosas. Si te das cuenta, las mujeres tenemos una gran capacidad de acumular ilusiones; no es desconocido que poseemos también un pensamiento mágico que muchas veces no nos deja ver las cosas como son en realidad. Nos dejamos llevar por nuestros sentimientos, le damos espacio a que la ilusión gobierne nuestras decisiones y esto tiene varias razones. A veces no tenemos la seguridad y la autoestima necesaria para salir de una relación a tiempo o para pensar claramente y decir: “esta situación no está bien, prefiero salir de esta relación antes de tener algo que lamentar”. El miedo a no poder volver a construir una relación nos hace aferrarnos a lo que en ese momento tenemos y a no abandonar el camino a la hora cierta.

Pero ¡basta de teoría!, te presentaré algunos conceptos que te pueden servir para identificar si aquella señal de retorno ya apareció y no la quisiste ver, o bien, si apareció y aún estás a tiempo de tomarla para salir de una relación tóxica.

No hay una paz plena:

Nuestro corazón y mente SABEN cuándo existen situaciones “extrañas” que no suman a la armonía de una relación, sino que te traen inseguridad y te llevan a dudar, aunque sea por unos minutos, cuando ocurren. Por ejemplo: Esas actitudes y frases que aparecen de vez en cuando en tu relación y sabes que no están bien, pero las justificas diciendo algo tipo: “no creo que lo haya dicho con esa intención”, “quizá no pensó lo que dijo”, “se debe haber equivocado”, “yo sé que va a cambiar”, “tiene tantas cosas buenas, que esta no significa nada”. Si ya has dicho más de una vez alguna de estas frases ante una o más actitudes, debes pensar y prestar atención a la señal porque puede significar que debas salir de una relación tóxica.

Falta de honestidad:

Es fundamental que cuando re-pienses esta situación, seas completamente honesta contigo misma. Las mujeres tenemos una capacidad sobrenatural de convencernos de una situación mientras que la realidad grita lo contrario; podemos lograr crear una realidad paralela en nuestra mente que acomode la situación para que no se vea tan nociva y podamos seguir soportándola. Pero no, DEBES ser valiente y no guardar o disfrazar los sentimientos de inseguridad o miedo por “mantener” una relación amorosa. Si reconoces que tu mente se esfuerza por modificar lo que realmente pasó, la señal de retorno está apareciendo.

Modificas tu relato:

Haz esta prueba, cuenta una de esas situaciones “extrañas” que llevas un tiempo justificando a una de tus amigas, puede ser a las más cercana. Examina cómo logras relatar aquella situación; si encubres o modificas el relato “para que no suene tan feo”, quiere decir que efectivamente algo anda mal. Puede que sea necesario que analices y seas honesta contigo mismo para ver si te enfrentas a una situación en la que debes salir de una relación dañina.

No escuchas:

No me cabe duda que si estás pasando por esta situación, hay personas cercanas –e incluso, lejanas– que te han dicho cosas como: “mmm… no sé por qué no me parece”, “yo creo que él no es para ti”, “¿no te das cuenta de cómo es?”, “es preferible que salgas de allí”. Lamentablemente, cuando estamos en esta situación, el pensamiento mágico se une a la testarudez y no logramos abrir nuestros oídos para escuchar a las personas que están a nuestro alrededor, aquellas que ven la realidad desde otra perspectiva. No te digo que te dejes guiar solamente por lo que otros dicen, pero sí DEBES escuchar aquellas frases que son las señales previas que te avisan del retorno; sobre todo si es más de una persona y una de ellas te ama y quiere lo mejor para ti.

Evitas enfrentar:

Con el tiempo he aprendido que DEBEMOS enfrentar las situaciones “incómodas”, huir de ellas solamente retrasa el avance de las relaciones y la confianza. Si tienes miedo de hablarlo, algo anda mal. Si enfrentas esta situación y obtienes una negativa, ¡ya tienes tu respuesta!, la señal está ahí… Si enfrentas y te encuentras con una minimización del problema o una desvalorización de tus sentimientos, ¡tienes tu respuesta! Si ya lo intentaste varias veces y no obtienes cambios, no esperes más; debes tomar una decisión y salir de una relación que no te trae nada bueno.

Te cuesta confiar:

Muchas veces, evitamos los puntos anteriores por miedo a perder aquello que amamos, aquello que quizá llegó en un momento inesperado, aquello que quizá ha sido la primera experiencia en donde involucramos nuestros sentimientos o simplemente aquello donde llevas tanto tiempo que parece imposible ver una salida.  Hoy te quiero recordar que los planes que Dios tiene para ti son buenos, por lo tanto, en el corazón de Dios no existe la posibilidad de que Él nos entregue a un hombre que nos dañe, que nos menosprecie o que quiera utilizarnos para cubrir un área de su vida.

La confianza en Dios implica renunciar a lo que nosotras creemos que estará bien para confiar en que Él tiene lo mejor.

Si hasta este momento has podido ver tu relación en alguna de estas frases, espero con todo mi corazón que puedas tomar valentía y comenzar a pensar acerca de tu relación. En segundo lugar, espero que no ignores esta señal que está apareciendo frente a ti; esta puede ser la oportunidad para salir a tiempo de una historia que no va por buen camino. Pero si aún dudas, te quiero invitar a que estés atenta a la parte II de este artículo, donde te compartiré algunas de las consecuencias que podrías enfrentar si ignoras la señal de retorno, o que quizá estés enfrentando hoy, porque no has podido salir de una relación que te mantiene atada.

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