Cómo tener una mejor actitud: Enfócate en lo positivo

mejor actitud

Muchas personas confunden ser positivo con evadir la realidad de lo que se está viviendo, incluso hoy en día son juzgadas aquellas que deciden ser optimistas en medio de un mundo tan conflictivo y problemático. Pero la realidad es que son pocas las personas que deciden ser diferentes y no dejarse arrastrar por la preocupación y ansiedad que este sistema conlleva y tener una mejor actitud.

Sabemos la realidad, la estamos viviendo, pero de nosotros depende la actitud con la que la atravesemos, porque independientemente de lo que decidas, igual vas a pasar por la situación. Entonces, la pregunta es: ¿Vas a ganar o a perder? La verdadera ganancia es aprender a recorrer la vida y atravesarla con la mejor actitud posible. Solo así se decide ser feliz.

Recuerda que la alegría es un fruto de Dios y por eso siempre está presente en nosotras, pero depende de ti ponerlo en práctica. En la Biblia, el apóstol Pablo lo deja claro en Filipenses 4:11, cuando dice:

he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Decidimos tener una actitud positiva y estar alegres porque Dios nos da la gracia de estar vivas pese a cualquier circunstancia adversa que estemos viviendo. Esa alegría se basa en la certeza de su victoria.

Dios desea verte alegre y optimista porque entiendes que Él es la fuente de donde proviene tu gozo y alegría. Por lo tanto, no busques más por fuera algo que sólo puede brotar desde tu interior, ten una actitud positiva que agrade a Dios, tal como dice Su palabra:

Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense! Filipenses 4:4.

Y si la temporada está difícil, pues con más razón necesitamos una buena actitud para superar ese tiempo y los retos que conlleva. Recuérdate siempre que parte de la confianza plena en Dios es no cuestionar su tiempo ni métodos.

Jesús enfatizó que veríamos la gloria de Dios si tan solo pudiésemos creer, ¡Así de simple! Nuestro trabajo es creerle a Dios y agradecer por lo que ya hizo; no preguntarnos cómo, cuándo o dónde actuará. Hacerlo solo mantiene viva la preocupación y la ansiedad en ti.

En vez de alimentar aquello que ahoga tu fe, mejor cuéntale a Dios lo que necesitas y agradécele por lo que aún no ves pero sabes que es un hecho, eso es tener una buena actitud. Después de todo, ¿qué otra razón necesitas para hacerlo cuando sabes que tienes un Papá que no defrauda?

❝No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho❞, Filipenses 4:6

5 pasos para alcanzar tus objetivos

¿Has pensado qué tan lejos quieres llegar? O ¿Qué sueño quieres cumplir? Puede que deseemos muchas cosas en la vida, pero que no estemos listas o capacitadas para lograr el objetivo, por tanto nos tomará tiempo. Pero si nos preparamos, el camino será algo más fácil y la visión más clara. Dios puso algo hermoso en tu corazón y te dio las cualidades justas para alcanzarlo. Debemos conocernos y saber cuáles son esas características que Dios nos regaló y potenciarlas para lograr nuestro propósito.

A continuación 5 pasos que te permitirán estar más cerca de alcanzar tu máximo potencial.

1. Cree en ti

Cada una de nosotras tiene una historia, la manera en que nos educaron y cómo nos trataron, determinan nuestro nivel de seguridad, nuestra autoestima. Si creciste conformándote con lo menos y dando poder a lo que otros opinan de ti, entonces estarás estancada; tu falta de confianza no te permitirá avanzar. La mayoría de las veces no sabemos de qué somos capaces hasta intentar algo. Así que no permitas que tus inseguridades te corten las alas.

2. Establece un objetivo

Una vez sepas cuál es tu propósito, dónde quieres llegar o en quién quieres convertirte (una mejor versión de ti) debes trazar metas, establecer un objetivo claro y los pasos que te ayudarán a alcanzarlos. Nadie sale a un viaje sin saber a dónde va, antes se establece el destino, las rutas, las escalas, se debe tener un presupuesto que se ajuste a dicho viaje, etc. Así pues, con el viaje que es nuestra vida, debemos organizar cada cosa que haremos con el fin de tener un buen resultado.

3. Da un paso a la vez

Si ya estableciste tu objetivo y el camino a tomar, recuerda las escalas de los viajes, no puedes solo decidirlo y mágicamente lograrlo, te tomará tiempo, por lo tanto, dentro del orden establecido ve un paso a la vez. Puede que dudes, te equivoques o tal vez vayas más lento en algún tramo del camino, tranquila, es parte del proceso, no te rindas.

4. Enfrenta los cambios, incluso los fracasos

Cada día nos enfrentamos a posibles cambios y hasta fracasos en nuestras vidas, no es el final. No te detengas, no dejes que eso te distraiga, recuerda que no sabes qué tan fuerte eres hasta que te encuentras en la necesidad de recurrir a tu fuerza interior. Es posible que hayas visto noticias o historias de madres que hicieron cosas increíbles por la vida de sus hijos, cosas que ellas nunca se imaginaron hacer, desarrollaron una valentía y un coraje que no pueden describir. Una madre es capaz de todo por sus hijos (si eres madre sabes de qué te hablo). Pero debes saber que eso está en ti, no necesitas un hijo para ser valiente y enfrentar desafíos, solo cree en ti y en el Dios que puso en ti las cualidades.

5. Disfruta cada etapa

No te mentiré, habrá momentos de duda y dificultad, pero también habrá muy buenos momentos de logro y satisfacción; disfruta cada uno, de la dificultad aprende, podrás ver qué cosas no funcionan y las descartarás pudiendo tomar otros caminos, explorar opciones. Lo importante es no darte por vencida. Y cuando tengas un logro no te conformes, es una señal de que puedes ir por más, si llegaste hasta ese punto sabrás que puedes ir más lejos.

No olvides que somos creadas por un Dios maravilloso y con un propósito especial, no uno para todas, uno diferente para cada una de nosotras. Desarrolla lo mejor que hay en ti, saca eso que se pasea por tu mente y que solo dices “yo podría hacerlo” ¡Ve y hazlo! Desarrollar tu potencial no se trata de ser alguien más, sino de sacar lo mejor que hay en ti y potenciar esas cualidades que ya posees. Recuerda esto: Dios no tiene hijos preferidos, en cada uno puso algo especial, así que si otros lo han logrado tú también lo lograrás.

Amando mis defectos

Ninguna de nosotras puede decir que no tiene defectos o áreas en las cuales podría mejorar. Creo que todas concordamos que hay algo de nosotras que no nos gusta, ya sea físico, que es lo más común, o emocional.

El problema no es tener defectos, porque cada habitante en esta tierra podría ser mejor en algún aspecto. El problema es cuando esos defectos comienzan a determinar nuestro estilo de vida, afectan nuestra personalidad y hacen de nosotros personas infelices, insatisfechas y
tristes.

Todas tenemos algo de nosotras mismas con lo cual luchamos o, a veces, ya ni siquiera luchamos. He vivido años llevando sobre mí un disgusto sobre mi cuerpo, no he llegado a tener trastornos, pero sí cada vez que hablo del tema o me enfrento al espejo es imposible de pasar por alto. Hoy estoy “haciéndome cargo” de esa situación y es difícil, es casi impensable dejar de pensar lo que he pensado de mí, por años. ¡Pero se puede!

Con tus virtudes y defectos eres especial

Hace algunos días aprendí una lección gigante que removió mi corazón y la quiero compartir contigo. Una persona a la que admiro mucho, hablando de este tema, puso como ejemplo aquellos padres que tienen hijos con alguna discapacidad. Ella nos preguntó: “¿Qué hace un padre de un niño que tiene alguna discapacidad? ¿Lo deja de amar por esa discapacidad? ¿Lo ignora? ¿Lo deja por meses en un sitio sin atenderlo?” La respuesta inmediata fue “¡No, Claro que no!”. Son muchos los testimonios de padres que comentan que es todo lo contrario, ese niño/a se vuelve el centro de atención y los padres lo aman, lo apoyan, lo motivan, le enseñan a amarse, y lo impulsan a ser el mejor.

Entonces… ¿por qué nosotras tenemos esa actitud con nosotras mismas? ¿Por qué no nos amamos? ¿Por qué decidimos ignorar y desarrollar caretas, imágenes, que escondan nuestro defecto? ¿Por qué a veces no logramos aceptarnos y sacar partido de las millones de otras cosas buenas que tenemos? ¿Por qué no dedicamos tiempo de calidad para nosotras mismas, en soledad, para pensar, para conocernos y descubrir quién realmente somos y lo que valemos?

Vivimos en pos de un ideal que nunca llega, que nunca se concreta y nos perdemos de vivir lo que debemos disfrutar hoy. Has dicho o pensado “cuando sea más delgada voy a vestirme de tal forma”, “cuando sea más delgada voy a cortarme el cabello”, “cuando esté de novia mi seguridad de seguro cambiará”, “si yo solo me hiciera esa cirugía mi vida cambiaría”, “si yo fuera más linda”, “si yo fuera más alta”, “si yo fuera más simpática”, y así, miles de frases.

Decide amarte hoy

Yo hoy te quiero decir que si quieres salir de ese círculo que te tiene atrapada y te ha dejado en un lugar de sufrimiento continuo, es necesario que recuerdes eres especial, que eres única. Hoy puedes empezar a andar un camino de aceptación y de amor propio.

Algo súper práctico para empezar esa caminada es destruir ese ideal, que por años alimentamos, y comiences a tomar valentía y hagas de ti la mujer que quieres ser, ¡pero hoy! Disfruta de la etapa que estás viviendo, atrévete a experimentar cambios, deja de repetir frases destructivas y recuerda que es un proceso, pero ese proceso comienza con pequeñas decisiones.

Vivamos hoy, hagámonos cargo, cambiemos, crezcamos, pero disfrutando y amando cada defecto, para que desde ese lugar de amor, podamos experimentar los cambios que sean necesarios, al ritmo que sea necesario.
Te desafío, abraza tus defectos y los cambios que quieres ver, van a llegar aún mas rápido de lo que esperas.

¿Prestas mucha atención a lo que otros dicen de ti?

¿Cuántas veces has lidiado con el hecho de que otros hablen de ti? A veces, cosas fantásticas que parecen extraídas de un guión y, otras veces, no tan fantásticas; y, quizás esto, como a todas, te ha afectado. Los demás siempre tendrán una opinión sobre ti, buena o mala, cierta o falsa, acertada o bien disparatada, pero la tendrán. Ahora bien, lo que otros piensen de ti no te define, tú más que nadie debes conocerte, saber quién eres, de que eres capaz; conocer tus debilidades, tus fortalezas y esos pequeños detalles que sólo tú posees y que te hacen ser tan especial.

Como referencia, te cuento que mi personalidad, por ser algo tímida (he avanzado mucho en ese aspecto), hizo por años que las personas se hicieran la idea de que yo era una pesada, casi amargada y aburrida, pero tiempo después de conocerme me confesaban que estaban equivocados. Justo esa situación me hizo pensar que yo no tenía un problema por no abrirme a los demás a la primera, sino que muchas personas andan por ahí hablando de los demás antes de darse la oportunidad de conocerlos.

Cuando las diferencias y el chisme atacan

¿Recuerdas la escuela? ¿Los diferentes tipos de grupos? La mayoría detestándose entre sí. Las lindas y dulces que todos aman, las responsables y sobresalientes, las populares, etc. ¿Cuál era el problema? ¡Las diferencias! Y lo diferente no siempre es fácil de aceptar; pero sobreviviste a eso y lo seguirás haciendo. No siempre será fácil; hay comentarios (chismes) que han destruido reputaciones, relaciones y hasta vidas. Debes saber que no es tu culpa o responsabilidad lo que otras personas piensan de ti. Sus motivaciones pueden ser varias: envidia, debilidad de carácter, inseguridad, frustración. Hay cosas en la vida que si no puedes controlar es mejor que no cargues con ellas. 

No te hagas daño escuchando a personas tóxicas que les encanta alimentarse del chisme, seguro tendrás mejores formas de usar tu tiempo. ¡Algo muy importante! Nadie puede ofenderte o hacerte daño si tú no se lo permites; es tu poder ¡úsalo! No le abras las puertas a los comentarios y opiniones malsanas de otras personas, no las dejes entrar a tu vida. Tu trayecto por esta vida ha hecho de ti quien eres y no siempre le vamos a gustar a todos. Solo tú conoces la historia completa de tu vida; los tropiezos, los logros, las lágrimas, las equivocaciones y cada batalla, todo eso te ha formado y ha hecho de ti la persona especial que eres hoy; siéntete feliz y orgullosa de ser una campeona.

¿Das material para que hablen mal de ti?

¡Eso sí! Tampoco des motivos para que hablen con razón, porque una cosa es que se hagan ideas preconcebidas de ti y otra muy diferente que tú les des material para su novela en vivo y a todo color. En ese caso tú estarás promoviendo que las personas hablen (aunque no se justifica) pero, de ser así, debes enfrentar con valentía las consecuencias de tus actos.
Sobre todo, y ya sea que tú des motivos o no, debes saber que Dios sí te conoce desde tu concepción y te ama a pesar de tus situaciones. Que te importe lo que piense Dios, él te levanta cuando caes y te restaura cuando estás quebrada. Pero no está de más que trabajes en tu carácter y tu trato con los demás de ser necesario. Practica la misericordia, amabilidad y amor al prójimo.

Aprendiendo a enfrentar el fracaso

enfrentar el fracaso

A menudo muchas de nosotras pensamos que somos un imán para la mala suerte. Personalmente pienso que solo se trata del resultado de nuestras acciones y decisiones. El fracaso no nos mira y nos elige, sucede que simplemente un día nos rendimos y, por ende, abrimos la puerta al fracaso. A veces sentimos que fracasamos en áreas específicas pero otras que fracasamos en todo.

Muchos emprendedores (una gran cantidad) lo intentaron una y otra vez antes de triunfar y enfrentaron oposición y es muy probable que se hayan encontrado en diferentes caminos aparentemente sin salida. La diferencia entre los que triunfan y los que no, es que los primeros no se rindieron.

Ser resiliente es algo que no a todas se nos da, y nos cuesta enfrentar ciertos fracasos cara a cara y más aún vencerlos, nos cuesta hallar esa fuerza interior y no escuchar esa voz que nos dice “ríndete ya”. Muchas nos deprimimos y pasamos por el peor momento de nuestras vidas y, en el peor de los casos, ni siquiera queremos vivir.

¿Conocen a Nick Vujicic? En un conferencista internacional, nació con síndrome de tretra- Amelia que se caracteriza por nacer sin extremidades (ninguna de ellas) y nosotras a veces nos complicamos porque se nos corre el maquillaje, no hallamos estacionamiento, llegamos tarde, etc. Nick tenía todo para ser un conformista fracasado pero con ayuda de su familia tomó otro camino y se convirtió en un hombre feliz y realizado. Recuerda siempre buscar aliados ya sea en tu familia, amigos, socios, personas que te apoyen y guíen. Que otros sean parte de tu éxito no te resta méritos, déjate ayudar.

Cualquiera sea tu objetivo no te compares o midas con otras personas, eso no ayuda en nada. Tu éxito será único y con tu sello. Es una carga querer ser como otras, cada una tiene capacidades, cualidades y temperamentos diferentes, por tanto, nuestras acciones nos llevarán a caminos diferentes. La carga de querer ser como otras solo nos estancará y restará fuerzas para llegar a nuestra propia meta.

Persiste, resiste e insiste, grábate ésto: conformarnos nos limita y nos acerca al fracaso. Ninguna persona llegó muy lejos conformándose. Persiste hasta llegar al objetivo, resiste la oposición e insiste cuantas veces sea necesario. No te enfoques en los obstáculos, lucha incluso con la frustración que puedas sentir en cada intento. Dios recompensará tu esfuerzo.

Te encontrarás con muchas piedras en el camino, úsalas como peldaños para subir o como muralla para protegerte, pero no dejes que sean de tropiezo. Cuando fallas al menos ya sabes lo que no funciona, deséchalo e intenta algo nuevo. El éxito solo viene al encuentro de aquellos a quien encuentre trabajando. Y recuerda que no hay nada mejor que actuar bajo la dirección y preceptos de Dios. ¡Confía!

Año nuevo sin apuro y sin miedos

año nuevo sin miedos

Es de valientes parar y analizar lo que ha pasado durante todo un año, porque muchas veces es necesario reconocer que no hemos actuado de la mejor manera o no hemos avanzado lo que quisiéramos. Tendemos a compararnos con aquellos estándares de éxito que nos impone la sociedad.

Y las mujeres somos víctimas de esa presión social que nos apura a tener, lograr o alcanzar ciertas cosas “normales” para nuestra edad. La frustración se apodera de nuestra mente y allí vienen nuestros problemas de autoestima, depresión y desánimo. Pero no nos damos cuenta de que lo único que conseguimos al darle el espacio a la frustración es paralizamos, nos dañamos y perdemos de disfrutar el día a día.

Solemos querer ir al ritmo de “todas”, a la manera de alguien que decidió que eso era lo “normal”. Y avanzamos rápido, pero llenas de miedos, reprimiendo nuestras emociones y sin terminar de vivir nuestros propios procesos.

Pero…¿sabes? no hay apuro, la vida no se trata de avanzar a la velocidad de la luz. Normalmente las cosas que nos cuesta conseguir, los procesos más extensos, sacan lo mejor de nosotras y nos hacen avanzar. Aunque en el momento vemos que vamos a pasito de tortuga. Tranquila, la vida no es una carrera de velocidad, es una carrera de resistencia.

Lo importante es continuar, lo importante es que cada día sea una día de dar un paso más, de vencer esos miedos que nos paralizan, descubrir esos lugares de nuestra alma que aún no conocemos, dar más de lo que estamos acostumbradas, entre muchas cosas más.

Este 2019, yo me estoy enfrentando a un desafío enorme, un cambio de país, un cambio de cultura y donde mi fe se ha visto a prueba al máximo. Pero , en algún momento, decidí hacerme cargo de mis miedos y avanzar, luchar contra la frustración que me detuvo por años. Volver cada día a la esencia, a lo que me da un propósito, a lo que me hace vivir, un día a la vez, a mi ritmo, pero sin parar.

Cada detalle de tu personalidad, lo que has logrado ser hasta hoy, es suficiente para dar el próximo paso; tienes lo necesario para dar un paso de fe, para atreverte a dejar de agradar a los demás a cualquier costo y comenzar a vivir lo que ha sido planeado para ti.

Los años pasan volando, no dejes que otros determinen tu ritmo de avance, camina, siempre avanzando, venciendo los miedos y amándote. Y verás cómo todo lo que has soñado, lo que has anhelado comienza a suceder en el tiempo correcto.

Dios tiene los mejores planes para nuestra vida, y conoce los tiempos, no te apures, avanza sin miedo, que Dios va contigo y te guiará por el camino correcto. No te desesperes, abrázate de ese amor perfecto, que echa fuera el temor; y si hoy solo hay silencio, espera, la respuesta de Dios para ti, está a punto de ser revelada.

Lo que quieres versus lo que tienes

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Es increíble cómo los días pasan tan rápido, y ese es un sentimiento compartido por muchas personas actualmente. En vista de eso, y a propósito de cumplir 28 años, es que me puse a pensar en cuánto tiempo he perdido de avanzar, de alcanzar algunas metas, de simplemente crecer en alguna área.

Es inevitable al cumplir años hacer una revisión de los “logros” obtenidos hasta hoy y compararse con otras personas, pero, entendiendo que todas las historias no son iguales y asumiendo la responsabilidad absoluta de mis avances, es que llegué a una conclusión que quiero compartir contigo hoy, respecto al por qué quizá no hemos alcanzado eso que anhelamos.

Es algo súper simple, pero hasta que no tenemos conciencia de ello, parece que no podemos hacer nada al respecto. Y es que, a veces, perdemos mucho tiempo en esperar alcanzar o tener lo que “necesitamos para” empezar un proyecto, iniciar un tiempo de estudio, invertir en algún emprendimiento, pero esa espera de recursos o de momentos exactos, a veces nos detiene, nos frustra y perdemos oportunidades de crecimiento o de vivir experiencias que podrían cambiar nuestra vida.

Me encanta escuchar historias de emprendedores, empresarios, predicadores o incluso cantantes, porque en su mayoría sus historias coinciden en que empezaron con muy poco, en que tuvieron que soportar burlas, en que fracasaron en algunas ideas al comienzo, en que tuvieron que sacrificar ciertas comodidades para empezar su sueño, o en que alguien creyó en sus ideas y los alentó a seguir. Pero, si sintetizamos, en lo que todos coinciden es en dos factores claves: Valentía y Perseverancia.

Parece cliché hablar de este tema, frecuentemente son cosas sabidas, pero yo me di cuenta que me he excusado por mucho tiempo pensando: para otros quizás pueden funcionar, pero para mí no, o… esas historias son solo para personas dotadas de capacidades especiales, que yo no tengo. Y ¿sabes qué? No es así. Todas tenemos “algo” de lo cual podemos obtener buenos resultados. Pero necesitamos valorar lo que tenemos para conseguir lo que queremos.

No podemos seguir esperando tener TODO para empezar, al contrario, tenemos que valorar lo poquito que tenemos para empezar esta aventura. La valentía no se trata de un acto impulsivo, se trata de valorar tu presente a tal punto que logras ver en el futuro una versión mejorada de ti.
La biblia está llena de ejemplos en donde los personajes tuvieron que vencer sus miedos, creer sin ver, ignorar lo que otros decían o simplemente entregar todo lo que tenían y cada uno de ellos recibió el cumplimiento de su promesa o incluso algunos milagros.

A veces, solo falta que ames lo que tienes, quizá es solo una idea, pero con ella te atrevas a tener una conversación, a enviar un mensaje o un mail o inicies una conexión para que comiences a vivir aquello con lo que has soñado.

Si crees en Dios, tienes al mejor patrocinador de sueños, él tiene todo lo que necesitas para vivir y alcanzar lo que has anhelado. Una vez alcanzado solo nos queda, seguir, perseverar, no te canses, que a veces cuando estás a punto de dejar todo, viene la mejor parte.

Detente a pensar en lo que tienes hoy, aunque sea poquito, aunque no lo hayas apreciado en toda tu vida, hoy es tiempo de darle el valor y comenzar a soñar. La vida que Dios tiene para nosotras es buena, agradable y perfecta, solo debes atreverte a tomar de su mano y vivirla.

Mapa mental: crea el tuyo y alcanza tus metas

mujer emprendedora mapa mental

Ya estamos en Julio y para esta fecha muchas personas ya habrán olvidado que se trazaron metas a principio de año. Algunos estarán a punto de “tirar los guantes”, y muchos otros todavía no se han dado a la tarea de planificar sus metas.

Si te identificas con cualquiera de estos escenarios, te recomiendo tomar papel y lápiz para que puedas crear tu mapa metal y comiences de manera intencional a visualizar tu futuro y tus metas en el año 2018.

Tal vez te ha pasado que tienes una idea dándote vueltas en la cabeza pero no sabes cómo plasmarla en el papel para poder posteriormente ejecutarla. En esos casos puede que resulte muy útil realizar un mapa mental.

Tony Buzan, investigador de los procesos de la inteligencia, el aprendizaje, la creatividad y la memoria, es el creador del concepto educativo de los mapas mentales, una valiosa herramienta de organización de los pensamientos que nos permite representar la información de forma sencilla, espontánea y creativa con el objeto de que sea fácilmente asimilada y recordada por el cerebro.

Aunque parezca un término nuevo, lo cierto es que el concepto en el que se basan los mapas mentales lo encontramos en la Biblia. En Habacuc 2:2 el Señor dice:

«Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido». 

En este pasaje Dios destaca la importancia de tener una visión clara y enfatiza en la importancia de ponerla por escrito.

Si no tienes clara la meta que quieres alcanzar, no tendrás ninguna oportunidad de tener un año diferente del que tuviste en 2017. Lo que ocurra en lo que resta de 2018 será más de lo mismo. Y en vez de avanzar te sentirás estancada y frustrada.

El empresario, filántropo y escritor William Clement Stone escribió:

“El propósito es el punto de partida de todo logro”.

Así que partiendo de esta premisa, el primer paso será determinar cuál es tú propósito o la meta que deseas alcanzar.

De acuerdo con las estadísticas, las resoluciones más relevantes que se hacen las personas al comenzar un nuevo año están relacionadas a perder peso, ser más organizado, gastar menos y ahorrar más, disfrutar de la vida plenamente, mantenerse en forma, aprender algo nuevo, dejar de fumar, ayudar a otros, enamorarse y pasar más tiempo con la familia.

Cualquiera que sea tu meta, lo recomendable es ponerla por escrito y luego crear un plan de acción para alcanzarla. Utilizar la técnica del mapa mental te ayudará a desglosar el proceso para que puedas distinguir fácilmente los pasos que debes dar para llegar a la meta.

Crea tu mapa mental:

  1. Escribe tu propósito o idea principal en el centro de una hoja en blanco y asóciala a una imagen.
  2. A partir de la imagen principal crea ramas secundarias en todas las direcciones que se desarrollan alrededor de ellas y que aportan nuevas ideas con nuevas imágenes.
  3. De las ramas secundarias pueden surgir otras que te ayuden a ser más concreto y específico. Asocia cada rama con su respectiva imagen.

Consejos:

  1. Usa fotos o dibujos para realizar mejor la asociación de conceptos.
  2. Utiliza colores porque estos estimulan la creatividad y la memoria para recordar los conceptos.
  3. Usa lineas curvas pues son más estimulantes para la vista y mucho más divertidas.
  4. Sé honesto contigo mismo. Escribe todas tus aspiraciones y sueños.
  5. Continúa motivándote. No tienes que elaborar el mapa mental de una sola vez. A menudo algunas ideas seguirán fluyendo durante el día y pensarás en nuevas cosas que agregar.
  6. Comienza hoy. Tu pasado, no determina tu futuro. No obstante, las desiciones que tomes hoy sí lo harán.

La creación del mapa mental no garantiza la cristalización de tus sueños, pero te servirá de guía para crear un plan de acción con las actividades que debes realizar para alcanzar la meta que te trazaste. Sé constante. Revisa tu mapa mental con regularidad y tu lista de tareas para obtener óptimos resultados.

Por: Fayra Castro

Fayra es Comunicadora Social y Periodista, con énfasis en Relaciones Públicas y Marketing Digital. Fundadora y CEO de El Mensaje Comunicaciones, y Premio Águila. Relacionista Pública de Expolit. Co-autora del libro Emprendedores: para ganar hay que empezar.

Tu edad no define el éxito en tu vida

tu edad no define tu éxito en la vida

Tengo 20 y nunca he tenido un novio… Tengo 30 y no me he casado… Tengo 40 y no tengo hijos…

Pareciera que cada etapa en la vida nos ha sido establecida para una edad en específico, y si eso no ocurre así, es decir, si cruzamos el límite de esa edad, es como si hubiésemos fracasado en la vida y somos seres dignos de lástima ajena por que, “pobrecita ella, se le pasó el tiempo, la dejó el tren”.

¿Te suena familiar de lo que te hablo? Estoy segura que sí. Y luego aparecen los “árbitros” que constantemente te recuerdan: “Mujer, ¿y para cuándo el novio?”, o digamos que si ya tienes novio… “Y ¿para cuándo es la boda?”, o si estás casada y no tienes hijos… “Se te va a pasar la edad”, “Y ¿para cuándo el bebé?”… “Muchachita, ¿será que eres estéril?”… Y pare de contar.

No lo voy a negar, es hiriente, en especial cuando por dentro estás librando una batalla campal con tu autoestima y ya no sabes de qué manera pedirle a Dios que por favorcito se acuerde de ti, porque parece ser que tu historia de amor se le quedó en el tintero.

Pero ¿sabes qué?… Yo creo que Dios es muy sabio, y que sus planes para cada una de nosotras son buenos. Créeme, estoy segura de que Dios no se rige por esos estúpidos límites de edad, ni mucho menos por comentarios “metiches” de la gente.

Hay gente que se casa a los 18 y a los 25 se está divorciando porque no esperó el tiempo de Dios, así como hay gente que se casa a los 40 con el amor de su vida. Hay mujeres que tienen hijos a temprana edad y está bien, así como hay mujeres que los tienen pasados los 40 y contra todo pronóstico. Cuando Dios tiene un plan, lo mejor es esperar en Él.

Con todo esto quiero decirte, que si tú estás entre ese grupo de personas en los que pareciera que se le pasó la edad para alguna cosa en la vida, no te aflijas, en realidad esos límites temporales y rangos de edad son solo cosas impuestas por la sociedad, y Dios tiene otros planes para ti. Muchas veces Él está probando nuestra paciencia, nos está formando como vasija de barro entre sus manos, otras veces es que simplemente hay cosas que Él desea que sucedan primero, o que hagas primero, porque forman parte de tu propósito divino.

El propósito de Dios para tu vida no se resume a nacer, estudiar, casarte, tener hijos y morir. NO. Esas cosas son parte de la vida, pero no son nuestro propósito como tal, y no determinan si tu paso por esta tierra ha sido exitoso o no. Hemos sido creadas para algo mayor que eso, hemos sido elegidas para hacer cosas diferentes, maravillosas y que marcan vidas, y mientras tanto sí, puede que alcancemos algunas de esas etapas, o quizás no, pero lo más importante en la vida es poder ser usadas como instrumentos de nuestro Dios para llevar a cabo sus planes.

No te frustres, más bien utiliza tu tiempo para cosas buenas, explota tus talentos, cambia esa mentalidad de límites por una mentalidad de propósitos.

Necesito ayuda ¡no sé qué estudiar!

Varias chicas nos han escrito para consultarnos acerca de no saber si estudiar, qué estudiar o inclusive, si Dios está de acuerdo con que lo hagamos.

¿No sabes qué estudiar?

Hoy en día hay un sinfín de carreras universitarias, estudios técnicos y oficios a los cuales podemos acceder de distintas maneras, presencial e incluso online. Sin embargo, lo primero que debes responder es ¿me conozco lo suficiente para elegir? Esta pregunta quizás sea la más difícil de responder, ya que esta es una de las elecciones más importantes a la hora de comenzar a escribir nuestro futuro, por lo que deberíamos darle la importancia que merece a descubrirnos y conocernos para escoger bien y no cambiar de parecer a mitad de camino.

La palabra de Dios dice:

Los que pertenecen a la iglesia pueden tener distintas capacidades, pero todas ellas las da el mismo Espíritu. Se puede servir al Señor Jesús de distintas maneras, pero todos sirven al mismo Señor. Se pueden realizar distintas actividades, pero es el mismo Dios quien da a cada uno la habilidad de hacerlas. Dios nos enseña que, cuando el Espíritu Santo nos da alguna capacidad especial, lo hace para que procuremos el bien de los demás. 1 Corintios 12:4-7 TLA

Todos tus dones, talentos y habilidades te las ha dado el Señor para el beneficio de otros acá en la tierra así que, como hija de Dios, tienes la oportunidad de desarrollarlos y dar lo mejor de ti misma.

¿Qué debo hacer?

Aunque en la palabra de Dios no dice “lo correcto es estudiar” (hay que entender que en el contexto histórico y cultural en el que fue escrita la Biblia, las mujeres ni siquiera tenían derecho a opinar), sí nos afirma que seamos mujer u hombre, todos nuestros talentos fueron dados por el Espíritu santo para beneficio de otros en la tierra.

 Es verdad que existe mucho desconocimiento con respecto al tema de la elección de carrera. Aunque en países latinos se le da cierta importancia al hecho de haber cursado una carrera universitaria, esto es más por el hecho de tener el título que por desempeñar aquello en lo que la persona se destaca o donde podría desarrollar su mayor potencial.

Existen muchas herramientas de autoevaluación y descubrimiento, tales como las asesorías vocacionales, tests online y consultores que pueden guiarte con respecto a este tema.

Personalmente puedo recomendarte las siguientes herramientas:

Career Direct ®:

Es una herramienta de autoevaluación, desarrollada por Conceptos Financieros Crown. La misma consta de una evaluación en línea que tiene un costo y te provee un informe de 33 páginas que describen tu diseño en 4 aspectos fundamentales: personalidad, intereses, habilidades y valores. Esta herramienta no te arroja una “carrera” sino que te permite enfocarte en aquello que se adapta a tu personalidad, en lo que te interesa aprender, hacer o involucrarte regularmente, en aquello que naturalmente haces bien (destrezas) y lo que realmente es importante para ti. Estos 4 aspectos te permitirán hacer una mejor elección no solamente de carrera sino de lo que deseas ser a largo plazo. Esta herramienta también te ofrece la opción de trabajar con un consultor presencial u online.

Test de Habilidades e Intereses:

 Estas herramientas fueron desarrolladas por el Consejo Nacional de Educación de Chile. Básicamente te permite presentar estos test en línea gratis y te arrojan un resultado cuantitativo y gráfico de tus intereses y habilidades ordenados de mayor a menor. Esto te permitirá descubrir cuáles son tus mayores talentos y aquello que te gusta hacer o aprender.

Consejerías Vocacionales:

Esta estrategia generalmente es guiada por consejeros vocacionales o psicólogos especializados en el área de elección vocacional, te recomiendo que busques guía en tu escuela o en el ente educativo que tengas más cerca de tu localidad para que puedas obtener una asesoría presencial.

Si estás en el proceso de descubrir qué quieres en tu futuro y estás cerca de hacer una elección de carrera, o incluso cambiar el rumbo de lo que has venido haciendo hasta ahora ya que no lo disfrutas o te sientes frustrada, este es el punto perfecto para comenzar a conocerte y girar hacia la dirección que te conduce a desarrollar la mejor versión de ti misma ya que como dice Confusio: “si amas lo que haces, nunca será un trabajo”. Por último, recuerda que:

Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente. Colosenses 3:23