Devocional: Cuando tu fe está en crisis

Estas palabras no las escribo desde tierra firme, las escribo en medio de la tormenta y de las olas que golpean, una y otra vez, mi fe y mi esperanza, en medio de un momento en el que me cuestiono, ¿está en crisis mi fe?

Comienzo con esta advertencia, porque sé lo difícil que es escuchar las palabras de alguien que uno cree está en una tierra frondosa y firme. También lo hago, porque sé muy bien lo fácil que es hablar y aconsejar sobre la fe cuando todo está fantástico, pero te aseguro algo: en este momento de mi vida no todo está fantástico e instagrameable.

En los últimos meses he dudado de Dios, de su bondad, de su justicia y de esa fe que he defendido durante más de 12 años. Me he preguntado, una y otra vez, si Él me escucha o si le importa si quiera lo que me pasa. He tenido días oscuros; donde el miedo, la soledad, la desesperanza y la vergüenza me llenan los pensamientos de dudas y los ojos de lágrimas.

Días donde me siento avergonzada por sentirme mal o por dudar de mi fe, cuando hay personas que no tienen para comer, sufren crueles abusos o enfermedades y hasta han perdido a seres queridos.

Aún así, recuerdo lo que decía el profeta Jeremías cuando componía su quejumbroso y genuino canto:

“Pero hay algo que quiero recordar y en ello poner mi esperanza: ¡en que el gran amor del Señor no tiene fin, pues solo ha sido por su misericordia que nos ha guardado de la destrucción completa! El Señor es digno de toda confianza; sus muestras de bondad las recibimos cada día. Lamentaciones 3:21 (NBV).

Sí, el libro de Lamentaciones, como ya puedes percibir por su título, es el cántico de alguien que no la estaba pasando nada bien, pero que insistió en recordar la naturaleza del Dios que otras veces le ayudó. Yo elijo seguir su ejemplo y, en medio de la tormenta y de las aguas que arropan mi cabeza, saco mi mano para guindarme de ese hilito de fe que me queda cuando recuerdo la bondad y fidelidad de Dios en otras oportunidades.

Y tú ¿tienes tu fe en crisis en estos momentos?

crisis de fe

Con amor,
Laura.

Devocional: ¿Cómo estás viviendo tu fe?

Quiero comenzar este devocional con una pregunta que hacerte: ¿Como estas viviendo tu fe? Cuando me puse a reflexionar sobre ello, en mi caso, recordé la historia del pueblo de Israel.

Cuando el pueblo de Israel –liderado por Moisés– anduvo en el desierto, la orden era avanzar conforme la nube y la columna de fuego se movieran durante el día y la noche, respectivamente. Sin embargo, cuando Moisés murió y el liderazgo pasó a Josué, la orden cambió para él: ahora se trataba de “esforzarse y ser valiente, no temer ni desmayar” porque Dios le prometía su respaldo a donde quiera que fuese.

Dios es el mismo de ayer, hoy y siempre

En Moisés y en Josué vemos dos generaciones diferentes y dos liderazgos distintos, pero un mismo Dios. Un liderazgo marcado por evidentes señales y otro por el fruto de la fe.

A veces, aunque buscamos la dirección de Dios en nuestras vidas, tememos tomar decisiones hasta no tener una clara señal del respaldo de Dios. 😅 Eso no está mal. Sin embargo, a veces Dios calla y nos demanda que le tengamos un poco más de fe al actuar. Después de todo, ¿qué padre deja de tener cuidado de sus hijos?

En el Nuevo Testamento, Jesús fue claro con aquellos religiosos que le demandaban una señal para así creer en él y fue contundente al responder que la única señal que recibirían sería la de Jonás. ☝🏽 Jesús se refería a su resurrección.

Viviendo tu fe a la manera de Dios

Amiga, a veces lo único que Dios quiere es que seas fuerte y valiente. Esto es esforzarte en creerle pese a tu propio raciocinio o circunstancias y ser lo suficientemente valiente como para actuar por encima de tus temores, solo porque decidiste confiar a ojos cerrados en su respaldo de padre, entendiendo que aún si las cosas no salen como esperas, en sus manos “todo obra para bien”. Cuando te mueves de esa manera, el juego cambia de una forma sorprendente a tu favor y en vez de ir tras las señales, las señales te seguirán porque ese es el fruto de la fe que te mueve.

Y tú, ¿estás viviendo tu fe a la manera de Dios? ¿eres de las que no se mueve sin antes ver alguna señal de Dios, o eres de las que actúa confiando en el respaldo de su papá?

como estas viviendo tu fe

Devocional: Seguir adelante no es huir

¿Alguna vez has querido correr lejos de todo y de todos para tener un nuevo comienzo? 🙄💭 Solemos experimentar esa necesidad de huir cuando afrontamos procesos dolorosos que sentimos que nos superan, como –por ejemplo– algún problema familiar, un fracaso o una ruptura amorosa.

No está mal hastiarse de una situación que te hace daño pero, cuando el problema viene del corazón, simplemente este te seguirá a todas partes. Si lo piensas con cabeza fría, ¿de qué te sirve huir? ☝🏽 Así como el tiempo no cierra heridas por sí solo, huir de tus procesos tampoco hará que todo cambie –o mejore– por arte de magia.

Ahora, ¿por qué deseamos huir?

Muchas veces es más sencillo para una correr lejos que aceptar lo que vivimos, sentimos o las consecuencias de nuestros actos; todo sea por evitar una dolorosa confrontación personal que nos eche en cara –una vez más– eso que tanto nos esforzamos por ignorar para seguir pretendiendo que estamos bien, cuando nada está más alejado de la realidad.

Amiga, sabemos que no es fácil mirar hacia adentro para enmendar el corazón y sí, duele horrores; pero lo que no se atiende en lo interior, se repite afuera, en nuestra vida. Lo peor es que la próxima vez que caigas, esa nueva herida expandirá el daño de aquello que no te ocupaste en sanar.

Si vas a tomarte un tiempo lejos de todo, que sea solo eso: un tiempo para serenarte, replantearte y afrontar eso que vives con la mejor actitud.

No acumules tus procesos personales como asignaturas pendientes porque huir, en ningún sentido, implica avanzar.

mujer cristiana

Devocional: ¿Por qué no debes dejarte llevar por tu corazón?

no llevarse por el corazón

¡Qué mal nos han hecho con eso de enseñarnos a “seguir nuestro corazón” sobre todas las cosas! 😩 Así es como terminamos dándole rienda suelta al susodicho y total control de nuestras vidas al alegar que “no conoce de razones” cuando se empeña en algo o en alguien, sin meditar antes en cuán conveniente es eso de dejarnos llevar por lo que sentimos.

La biblia habla claro al respecto en Jeremías 17:9-10 👉 ❝El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es? Pero yo, El Señor, investigo todos los corazones y examino las intenciones secretas. A todos les doy la debida recompensa, según lo merecen sus acciones❞.

Si hay algo que como hijas de Dios debe caracterizarnos es el dominio propio. Esto quiere decir que no nos dejamos llevar por nuestras emociones, pensamientos ni circunstancias, sino por su Espíritu. Entonces,  ¿por qué empeñarnos en complacer los caprichos de un corazón que suele jugarnos en contra?

Vivir por fe es caminar de acuerdo a lo que creemos, no a lo que vemos y mucho menos a lo que sentimos, así que ten MUCHO cuidado de tomar decisiones basadas netamente en tus emociones. ☝ En esos momentos donde sientas que son más fuertes tus sentimientos, corre a la presencia de Dios y recuérdale a ese corazoncito terco que ya no vives tú, sino que ahora Cristo vive en ti.

Cuando aprendas a no dejarte dominar por lo que sientes (sobre todo en tus relaciones), escucharás la voz de Dios con mayor claridad y dejarás que sea su Espíritu quien tome las riendas de tu vida, porque ❝los propósitos del corazón son del hombre, pero la respuesta correcta viene del Señor❞. (Proverbios 16:1).

Y tú, ¿qué opinas sobre este tema? Cuéntanos en los comentarios acá abajo.

Devocional: Salgamos del hoyo y aprendamos a mirar a Dios

devocional joven cristiana

“Me ha estrellado contra el suelo; me ha hecho morder el polvo. Me ha quitado la paz; ya no recuerdo lo que es la dicha. Y digo: «La vida se me acaba, junto con mi esperanza en el Señor». Recuerda que ando errante y afligido, que estoy saturado de hiel y amargura. Siempre tengo esto presente, y por eso me deprimo” Lamentaciones 3:16-20 (NVI)

He tenido este tipo de pensamientos, me he deprimido, he llorado, me he sentido sin esperanzas. Sé que, al igual que yo, también has sentido esto o lo estás sintiendo en este momento. Tal vez algún engaño, o puede que no te alcance el dinero para lo que necesitas y eso te frustra, todo te sale mal y sientes que Dios te tiene en la mira. No sé qué puedas estar pasando en este momento, pero lo que sí sé es que no hay mucha diferencia entre Jeremías (el autor del libro de Lamentaciones) tú y yo, porque todas en algún momento nos hemos sentido de esta forma, y no es fácil, no es fácil poder dormir pensando en cómo resolver equis situación, buscando las mil y una formas de intentar que todo vuelva a la calma, y te desgastas, te desvelas, te desesperas, y te sientes en un hoyo, del cual es difícil salir, un hoyo de pensamientos. Pero si me acompañas a leer más adelante lo que dice el versículo siguiente: Lamentaciones 3:21 (NVI)

“Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza:…”

Puedo darme cuenta que él (el escritor) en medio de todos sus problemas, en medio de la difícil realidad que estaba viviendo, en medio de su desesperanza, él hace un Stop, se detiene, imagino el momento y sé que fue algo así:

“Sí, la verdad estoy viviendo un momento difícil, es una realidad dolorosa y frustrante que me agobia, me siento en un hoyo, pero ¡Un momento!, eso no es todo, existe algo más que me devuelve la esperanza, aun cuando la he perdido”

Y allí, Jeremías relata uno de mis versículos favoritos y uno de los más hermosos que se encuentran en la Biblia: Lamentaciones 3:22-23

“El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto, digo: «El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!»”

Y justo allí, sale del hoyo, algo lo hala fuera de él, lo saca del estado de depresión y abatimiento en el que estaba. Cuando pensamos en nuestros problemas, nos hundimos cada vez más bajo, nos frustramos, nos deprimimos, pero cuando pensamos en todas las cosas buenas que también nos han sucedido a lo largo de nuestra vida, nos detenemos a ver los pequeños detalles, como el estar vivos, el poder ver, caminar, respirar, en quién y cómo es Dios, esto nos sacará del hoyo y nos devolverá la esperanza.

¿Quieres salir del hoyo? Piensa en quién y cómo es Dios

Devocional – Vístete siempre de amor y perdona

¿Amar a nuestros enemigos? ¿Orar por ellos? ¿Tener sentimientos de bienestar para el que te ha hecho mal? Parece muy raro,  ¿verdad? Sin embargo las escrituras nos enseñan todo lo contrario. Perdona

Mira lo diferente que piensa Dios

Ora por tus enemigos. Si alguien te da una bofetada, pon tu otra mejilla. te piden algo, sírvele y bendice su vida. Si han pecado contra ti, perdona hasta 70 veces 7.

Quizás me digas: “¡Increíble! ¿Cómo voy a hacer todo esto con el que me mintió, me engañó, me maltrató y me maldijo?  ¡Imposible!

Hoy quiero que puedas con la ayuda de Dios cambiar esa manera de pensar y ser obediente a lo que Él espera de nosotros.

La Biblia dice que debemos arreglar las cuentas con los que estamos mal.

La palabra también nos advierte que si no perdonamos Dios no nos podrá perdonar y nos hace ver en varias oportunidades que el mejor ejemplo de humildad.

¿Te imaginas que Dios nos dijera: “De ninguna manera. como hiciste esto, no te puedo perdonar, así que te condeno” ¡Qué triste sería! En mi caso, experimentado la libertad que se siente cuando perdonamos, es una sensación de independencia cuando liberas a esa persona que te ha tenido atada por tu rencor y  tu odio entonces cuando perdonas de inmediato te liberas tú también.

Efesios 4:32 Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.

Colosenses 3:12-13  Dios los ama mucho a ustedes, y los ha elegido para que formen parte de su pueblo. Por eso, vivan como se espera de ustedes: amen a los demás, sean buenos, humildes, amables y pacientes. Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense, así como el Señor los ha perdonado a ustedes.

Devocional tomado de Un día a la vez de Claudia Pinzón.

Devocional – Una mujer que brilla

Una mujer que brilla

Mateo 5:14-16 (NTV)

»Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial.

¡Brilla! No puedes hacer otra cosa cuando tu corazón está encendido por la fuente de luz del universo. 

¡Brilla! porque para eso fuiste creada y porque debes hacerlo. 

Las mujeres suelen trabajar con la supuesta ilusión de que deben mantener sus dones y talentos en una vasija de barro. Confunden el significado de “humilde” junto a Dios con lo que significa hacer brillar su luz.

Como todo lo demás, es cuestión de corazón y motivación. Si tu corazón está lleno de alegría que rebasa, sin importar lo que hagas continuará brillando, pero si te estás conteniendo porque no estás segura de que esté bien ser una luz en el mundo, lee nuevamente el versículo Mateo 5:14-16 hasta que realmente lo entiendas.

Tú eres una luz, una mujer de testimonio, tienes un mensaje que dar al mundo entero. Te dio su luz para que otros puedan verte con claridad, te la dio para que nunca te encuentres caminando en la oscuridad.

Pon una planta en tu vasija de barro y ubícala en la ventana. De esa manera ambas estarán en la luz ofreciendo tus dones de radiante belleza al mundo.

Un pensamiento valioso

“Una alma amante hace arder a otras”.

Oración: Señor, ayúdame a mantener tu luz en alto esta semana. Ayúdame a entender que allí afuera hay alguien que te está buscando y que quizás yo sea el único medio que tenga para encontrarte. Déjame ser tu luz en el mundo, Amén.

Extraído de “Devocionales para una mujer de gran valor”.